La caída de Nemesio Oseguera Cervantes el pasado 22 de febrero desató una ola de violencia que paralizó Guadalajara. Testimonios de ciudadanos y turistas revelan el pánico vivido entre bloqueos, incendios y la incertidumbre de un estado en código rojo.
GUADALAJARA, JALISCO.– La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), no solo marcó un hito en la seguridad nacional, sino que transformó la vida cotidiana de miles de personas en una pesadilla. Entre el domingo 22 y el martes 24 de febrero, ciudadanos y turistas quedaron atrapados en medio del caos, enfrentando cierres de carreteras, transporte suspendido y la presencia intimidante de convoyes armados que tomaron las calles de la entidad.

El caos tras el operativo en Tapalpa
El operativo militar en Tapalpa, donde fue abatido el capo más buscado de México, tuvo una repercusión inmediata en la capital del estado. Jesús G., un profesor de artes marciales que viajó desde el Estado de México para un seminario en el centro de Guadalajara, relató a Infobae México cómo la ciudad pasó de la calma al “código rojo” en cuestión de minutos.
“A mediodía llegaron las indicaciones de seguridad. Cuatro patrullas cerraron el lugar y nunca nos dijeron que era por la captura. Los profesores investigaron y se dieron cuenta”, explicó Jesús. Mientras la información oficial llegaba a cuentagotas, el humo de los vehículos incendiados por el CJNG comenzó a cubrir el horizonte, generando una atmósfera de guerra en plena zona urbana.
Bloqueos, incendios y el colapso del transporte
La respuesta del grupo criminal ante la pérdida de su líder consistió en el bloqueo sistemático de vías principales. Según los testimonios, se registraron quemas de autos y camiones de transporte público en diversos puntos, lo que obligó al gobernador Pablo Lemus a declarar la suspensión temporal de actividades y transporte para proteger a la población.

Este paro dejó a cientos de foráneos en la indefensión. Muchos hoteles, lejos de solidarizarse, aplicaron tarifas de emergencia. Jesús relató que el hotel donde se hospedaba le exigió un pago adicional de mil 250 pesos por noche ante la imposibilidad de salir, lo que lo obligó a abandonar el recinto y caminar por calles desiertas buscando refugio o transporte hacia el aeropuerto.
“Apuntan hacia todos lados”: El trauma psicológico del conflicto
Caminar por Guadalajara durante la crisis se convirtió en una actividad de alto riesgo. El entrevistado describió el estrés postraumático que genera el sonido de las sirenas y el avistamiento de camionetas con hombres armados.
“Mientras venía caminando me tocó ver un convoy, apuntan hacia todos lados… todo esto me genera estrés”, comentó tras lograr llegar al aeropuerto, solo para encontrar que su vuelo había sido cancelado. Los servicios de transporte privado como taxis por aplicación llegaron a cobrar hasta mil 800 pesos por traslados cortos, aprovechándose de la desesperación de quienes intentaban huir de la zona de conflicto.

Restablecimiento paulatino de actividades
A pesar de que la Presidenta Claudia Sheinbaum reportó estabilidad nacional tras los hechos, la realidad en el terreno fue distinta. Fue hasta este martes 24 de febrero cuando el comercio y el transporte público comenzaron a reactivarse de forma paulatina en Jalisco.
Sin embargo, para los testigos de la violencia, la calma es aparente. Con un saldo oficial de 20 bajas en las fuerzas armadas y decenas de detenidos, la muerte de “El Mencho” deja una profunda huella de inseguridad y un recordatorio del poder de fuego que el narcotráfico aún mantiene sobre la población civil.
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Con información de Infobae






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