La versión estadounidense de TikTok se encuentra en el centro de un escándalo que mezcla una inesperada falla técnica con graves acusaciones de censura política.
Mientras la plataforma atribuye los problemas masivos a un “corte de energía”, usuarios y autoridades demócratas denuncian que el algoritmo está silenciando contenido crítico contra el presidente Donald Trump, especialmente relacionado con el caso Jeffrey Epstein, generando dudas sobre la neutralidad de la red social tras su reciente venta a un consorcio estadounidense.
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Explicación oficial
En un comunicado oficial, TikTok US atribuyó la interrupción del servicio a “un corte de energía en uno de nuestros centros de datos asociados en Estados Unidos”.
La empresa detalló que, aunque la red eléctrica fue restablecida, el apagón inicial provocó un “fallo en cadena de los sistemas” que sus equipos de ingeniería, en conjunto con el proveedor del centro de datos, están resolviendo. Esta explicación técnica busca dar cuenta de los problemas generalizados que miles de usuarios reportaron al intentar enviar mensajes o publicar contenido.
La denuncia de los usuarios: censura selectiva y palabras bloqueadas
Sin embargo, para una parte significativa de la comunidad, la falla no parece aleatoria ni técnica, sino deliberada y política. Decenas de usuarios comenzaron a reportar en redes como X (antes Twitter) que la aplicación estaba bloqueando selectivamente ciertos contenidos. Las denuncias se centran en dos patrones:
- Bloqueo de palabras clave: Varios usuarios compartieron capturas de pantalla mostrando que los mensajes privados o comentarios que contenían la palabra “Epstein” –en referencia al financiero Jeffrey Epstein, fallecido en prisión y vinculado en el pasado con Trump– no podían ser enviados, generando un mensaje de error.
- Supresión de contenido crítico: Periodistas y creadores denunciaron que videos con posturas críticas hacia la administración Trump o sus políticas migratorias estaban siendo marcados por el algoritmo como “no elegibles para recomendar”, limitando drásticamente su alcance. El periodista David Leavitt fue uno de los que hizo pública esta situación.
La reacción política
Las acusaciones han traspasado el ámbito digital y llegado a las esferas de poder. El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, anunció que ha solicitado al Departamento de Justicia de su estado que inicie una revisión de la conducta de TikTok. Newsom afirmó que su oficina recibió “informes, y casos confirmados de forma independiente, de contenido suprimido crítico con el presidente Trump”.

Este escándalo estalla en un momento de extrema sensibilidad para la plataforma. Recientemente, y tras una larga presión política y legal, la empresa china ByteDance completó la venta de la mayoría de sus operaciones en EE.UU. a un consorcio estadounidense liderado por Oracle, Walmart y fondos de inversión.
El propio presidente Trump celebró la transición en Truth Social, declarando: “Ahora será propiedad de grandes patriotas e inversores estadounidenses”.
El trasfondo: el fantasma de Epstein y la batalla por la narrativa
La supuesta censura de la palabra “Epstein” no es casual. La reciente publicación de miles de documentos judiciales relacionados con el caso del financiero –acusado de tráfico y abuso sexual de menores– ha reavivado uno de los escándalos que más amenaza políticamente a Trump, quien apareció en fotografías sociales con Epstein pero ha negado reiteradamente cualquier implicación en sus crímenes. Controlar la narrativa sobre este tema en la red social más popular entre jóvenes se ha vuelto un campo de batalla crucial.
Fuentes: López Dóriga
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