Trump eleva la presión y no descarta acciones militares contra cárteles en México
En una entrevista al New York Post, el presidente de EE. UU. reiteró su postura agresiva contra el narcotráfico, aunque México ha rechazado cualquier intervención militar extranjero.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, afirmó en una entrevista reciente al New York Post que su administración está preparada para iniciar ataques terrestres contra los cárteles de la droga en “cualquier lugar”, incluso en territorio mexicano, como parte de su estrategia para golpear con más fuerza a las organizaciones criminales.

“Vamos a atacar a los cárteles (…) Conocemos sus rutas, lo sabemos todo sobre ellos. Conocemos sus hogares… Vamos a atacar a los cárteles”, dijo Trump al medio estadounidense, quien defendió la necesidad de extender las operaciones más allá de los combates navales y acciones fronterizas tradicionales.
Al ser cuestionado sobre los posibles escenarios de estas ofensivas, el mandatario respondió que las acciones podrían realizarse “en cualquier lugar”, incluyendo regiones de México, América Central y América del Sur, lo que representa una escalada en el discurso de Washington contra las redes de narcotráfico que operan en ambos lados de la frontera.
Presión diplomática y exigencia de resultados verificables
Las declaraciones se producen en medio de un ambiente de tensión entre la administración de Trump y el Gobierno de México. Tras una llamada entre el canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, la administración de EE. UU. subrayó la necesidad de ver resultados “concretos y verificables” en el combate al narcotráfico desde territorio mexicano, según un comunicado oficial.
Este tipo de presión diplomática ha generado preocupación y debate en la región, pues implicaría un enfoque unilateral de la lucha contra bandas criminales cuya actividad tiene raíces profundas en factores sociales y económicos compartidos por ambos países.
Posiciones opuestas: soberanía mexicana y cooperación
La postura del presidente estadounidense contrasta con la del gobierno de México. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado en múltiples ocasiones que México no aceptará ninguna intervención militar extranjera en su territorio, defendiendo la soberanía nacional y prefiriendo el combate al crimen organizado a través de cooperación bilateral respetuosa y conforme al derecho internacional.
Expertos en seguridad señalan que cualquier acción militar directa en territorio soberano como México podría provocar tensiones diplomáticas significativas y desafíos legales, además de poner en riesgo las relaciones estratégicas entre ambos países.
Fuente: López Dóriga





