En un nuevo capítulo de su carrera hacia la Casa Blanca, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó este lunes sus amenazas contra México, afirmando que impondría aranceles de hasta el 100 % a las importaciones mexicanas si el país vecino no logra frenar la migración hacia territorio estadounidense. La declaración, pronunciada en un mitin en Raleigh (Carolina del Norte), refleja la postura firme del candidato republicano frente a la crisis migratoria y el control de la frontera sur de EE.UU.
Contenido
“Primero, el 25%; luego, hasta el 100%”: La amenaza de Trump
Trump, quien se enfrenta a la vicepresidenta Kamala Harris en su búsqueda por la reelección, detalló su plan para presionar al gobierno mexicano si regresa al poder. Dirigiéndose directamente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, Trump prometió que, si es elegido, en su primer día de mandato le dejará claro que, si no se detienen los flujos migratorios ilegales hacia EE.UU., tomará medidas severas.
“Si México no controla el paso de criminales y drogas a través de la frontera, impondré aranceles del 25% a todas las importaciones mexicanas”, expresó Trump ante una multitud. Sin embargo, su amenaza no quedó ahí. “Y si eso no funciona, lo subiré a un 50%, luego a un 75% y, si sigue sin detenerse la migración, llegaré hasta un 100% de aranceles”, añadió el exmandatario, dejando en claro que no dudará en aplicar estas sanciones económicas como un medio para forzar la acción del gobierno mexicano.

México, primer socio comercial de EE.UU.
El intercambio comercial entre México y Estados Unidos ha sido históricamente una de las relaciones más importantes para ambos países. En 2023, México se convirtió en el principal socio comercial de EE.UU., con más de 426 mil millones de dólares en mercancías intercambiadas. A pesar de la estrecha relación económica, las amenazas de Trump podrían poner en riesgo esta alianza, al implicar una potencial guerra comercial que afectaría a numerosos sectores productivos en ambos países.
El uso de los aranceles como herramienta de presión
Durante su mandato (2017-2021), Trump ya había recurrido a los aranceles como una estrategia para presionar a México, en particular en temas relacionados con la migración. En 2019, el entonces presidente de EE.UU. logró que el gobierno mexicano aceptara implementar medidas más estrictas para frenar el flujo migratorio, a cambio de evitar la imposición de aranceles adicionales a las importaciones mexicanas.
Ahora, en su nueva campaña presidencial, Trump parece decidido a retomar esa táctica, con una retórica aún más agresiva. Además de utilizar los aranceles como una amenaza directa, el exmandatario ha intensificado su discurso xenofóbico, presentando a los migrantes que cruzan la frontera sur como una amenaza para la seguridad nacional y la estabilidad social de EE.UU.

Bajo la administración Biden: ¿un éxito en la reducción de cruces migratorios?
El gobierno de Joe Biden ha tratado de manejar la cuestión migratoria desde una perspectiva diferente, utilizando una combinación de políticas internas y cooperación internacional. En septiembre, las autoridades estadounidenses reportaron una disminución significativa en el número de cruces irregulares, con menos de 54 mil detenidos en ese mes, la cifra más baja en los últimos cuatro años. Este descenso ha sido interpretado por algunos funcionarios del gobierno como un indicador del éxito de las políticas migratorias implementadas por la administración demócrata.
Sin embargo, la colaboración de México sigue siendo un componente clave en la estrategia de control migratorio de EE.UU. Desde el mandato de Biden, el gobierno mexicano ha tomado acciones para reducir las detenciones en su territorio, como el despliegue de más recursos para frenar el tránsito de migrantes hacia la frontera estadounidense. A pesar de las diferencias políticas entre ambos gobiernos, la cooperación bilateral en materia de migración sigue siendo una prioridad, aunque con sus propios desafíos y tensiones.

Retórica y promesas xenófobas: la estrategia de Trump
Trump ha sido un crítico constante de las políticas migratorias de su sucesor, el presidente Biden, y ha utilizado la cuestión de la migración como uno de los pilares de su campaña electoral. En sus discursos, el republicano no solo ha culpado a los gobiernos de México y Centroamérica, sino que también ha estigmatizado a los migrantes, a quienes ha calificado de “criminales” y “terroristas”. Estas declaraciones forman parte de una estrategia que busca galvanizar a su base electoral, apelando al miedo y la indignación ante lo que describe como una “invasión” de inmigrantes.
En este contexto, la promesa de Trump de deportar a los más de 11 millones de personas indocumentadas que residen actualmente en EE.UU. sigue siendo un tema central en su discurso. A pesar de que muchos de estos migrantes llevan años en el país y han establecido vidas estables, el expresidente ha insistido en que su regreso al poder significaría un endurecimiento drástico de las políticas de inmigración, incluidas deportaciones masivas y una revisión más estricta de los casos de asilo.
Fuentes: López Dóriga
También te puede interesar: Mujeres líderan el mercado laboral






