Trump presiona a México con aranceles al jitomate antes de la revisión del TMEC 2026
La reciente decisión de la administración de Donald Trump de imponer aranceles de hasta 21 % a los jitomates mexicanos frescos encendió las alertas en el sector agrícola y comercial de ambos países.
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La medida, que entró en vigor el pasado 14 de julio, se interpreta como una táctica de presión de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) en 2026, de acuerdo con información publicada por la agencia Associated Press (AP).
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Golpe directo al bolsillo del consumidor
El jitomate, uno de los productos más exportados de México hacia Estados Unidos, podría encarecerse hasta 10 % en promedio para los consumidores norteamericanos. Especialistas calculan que el incremento afectará directamente a restaurantes, cadenas de supermercados y productores de salsas y conservas.
“Este tipo de medidas no solo generan incertidumbre en el campo mexicano, también elevan los costos logísticos y de distribución en Estados Unidos”, advirtió Henry Cuellar, congresista por Texas, quien señaló el riesgo de perder más de 30 000 empleos vinculados al comercio transfronterizo.
Una estrategia política rumbo al TMEC
La administración Trump justificó la medida al terminar el Acuerdo de Suspensión del jitomate, vigente desde 1996, con el argumento de proteger a los productores estadounidenses y frenar el presunto “dumping” mexicano. Sin embargo, analistas y actores políticos lo interpretan como una herramienta de negociación previa al TMEC, según análisis del Brookings Institution, que señala la presión sobre México en temas de migración, fentanilo y reglas de origen como parte de la estrategia republicana.
El expresidente ya ha anunciado aranceles del 25 % a productos de México y Canadá, con excepciones bajo el propio tratado, buscando obligar a los socios comerciales a renegociar condiciones antes de la revisión oficial del acuerdo comercial en 2026.
Reacciones en México y escenarios futuros
La Secretaría de Economía mexicana señaló que trabaja en la diversificación de mercados y la defensa del sector agrícola nacional. Asociaciones de productores han pedido a las autoridades federales implementar estímulos fiscales y programas de apoyo para evitar pérdidas económicas que, solo en la industria del jitomate, podrían superar los 3 000 millones de dólares anuales.
En paralelo, diplomáticos mexicanos buscan abrir un diálogo bilateral urgente para evitar que el conflicto escale hacia otros productos, en un momento donde la relación comercial es clave para la economía de ambos países.
Una revisión del TMEC en tensión
Este incremento afecta directamente a los consumidores en Estados Unidos, elevando los precios hasta un 10 %, y pone en riesgo uno de los principales rubros de exportación agrícola de México, valorado en alrededor de 2 000–3 000 millones de dólares anuales.
Expertos coinciden en que esta medida forma parte de una estrategia de “presión anticipada” de Washington para ganar ventaja antes de la revisión del TMEC. Amenazas adicionales, como posibles aranceles del 25 % a otros productos, intensifican la negociación .
El gobierno mexicano ha recurrido a la vía diplomática y planea usar los mecanismos de solución de controversias del TMEC para responder, mientras las empresas advierten sobre el impacto en la inversión y las cadenas de suministro si la tensión se prolonga.
La revisión obligatoria del TMEC en 2026 será el escenario donde se definirán nuevas condiciones comerciales. Analistas prevén que la estrategia de “presión anticipada” de Trump podría replicarse en otros sectores como la industria automotriz y el acero.
Mientras tanto, consumidores y empresarios se preparan para enfrentar un mercado más caro y una relación bilateral marcada por la negociación y la incertidumbre.