De Londres a Pekín: el iPhone robado que destapó una red global
Lo que comenzó como un simple robo en las calles de la capital británica terminó por revelar una operación criminal que cruzaba fronteras y continentes. Un solo iPhone robado permitió descubrir una banda internacional que contrabandeó más de 40.000 teléfonos inteligentes desde el Reino Unido hasta China, donde se vendían por miles de dólares en el mercado negro.

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La ciudad enfrenta hoy una auténtica “epidemia” de robos: cada ocho minutos, un teléfono desaparece en manos de delincuentes, y muchos de esos dispositivos terminan al otro lado del mundo, convertidos en una valiosa mercancía para evadir la censura del gobierno chino.

El iPhone que destapó el contrabando
La historia comenzó cuando una persona asaltada decidió rastrear su teléfono y descubrió que se encontraba en un depósito cerca del aeropuerto de Heathrow, en Londres. Al llegar al sitio, la policía halló el dispositivo dentro de una caja repleta de otros 894 celulares robados, listos para ser enviados a Hong Kong, a casi 10.000 kilómetros de distancia.
Los investigadores siguieron las pistas y, tras analizar huellas dactilares, cámaras de seguridad y rastros digitales, identificaron a dos sospechosos, quienes fueron arrestados mientras circulaban por las calles londinenses con decenas de teléfonos en su vehículo. Algunos estaban incluso envueltos en papel de aluminio para impedir su rastreo.
El hallazgo llevó a las autoridades a registrar varias viviendas vinculadas con los detenidos, donde encontraron más de 2.000 teléfonos adicionales. Así se destapó una operación de contrabando internacional que movía millones de dólares en dispositivos robados.

De Londres a China: el lucrativo mercado del robo digital
Una investigación de BBC News Mundo reveló que los ladrones recibían hasta 400 dólares por cada teléfono robado, mientras que en China podían revenderse por hasta 5.000 dólares.
El motivo de su alto valor es claro: los teléfonos provenientes de Occidente mantienen acceso libre a internet, lo que permite a sus nuevos dueños evadir la estricta censura del régimen chino. Esta característica los convierte en un producto de lujo y en una herramienta muy codiciada en el mercado asiático.
Las autoridades confirmaron que 18 personas fueron detenidas como parte de la red, considerada responsable de casi la mitad de los robos de celulares en Londres durante el último año.

Una epidemia urbana sin freno
La Policía Metropolitana calificó el problema como una “epidemia tecnológica”, ya que el número de robos de celulares en la capital británica se ha triplicado en los últimos años. Los ladrones actúan principalmente en zonas turísticas y comerciales, aprovechando distracciones para arrebatar los dispositivos de las manos o bolsillos de las víctimas.
El negocio es tan rentable que algunos delincuentes han dejado el tráfico de drogas para dedicarse exclusivamente al robo y venta de teléfonos inteligentes.
Las autoridades británicas han reforzado los operativos y advierten a la población sobre la importancia de activar los sistemas de rastreo y bloqueo remoto, además de reportar cualquier intento de reventa sospechosa.





