Cancún, Quintana Roo. Hace tres décadas, cuando Cancún apenas comenzaba a perfilarse como una ciudad joven y llena de oportunidades, dos hermanos capitalinos llegaron con una convicción distinta a la del turismo y los hoteles: traer consigo un deporte que en ese entonces pocos practicaban en el Caribe Mexicano.
Era Víctor Aguirre, originario de la Ciudad de México, quien crecio entre pistas, pinos y bolas de boliche. Para el, el boliche no era solo un juego: era disciplina, convivencia, comunidad. Y con esa visión aterrizaro en Cancún para abrir su primer centro, Wolha, un espacio que rápidamente se convirtió en punto de reunión para familias, jóvenes y jugadores competitivos.

Con el tiempo, Víctor también se convirtió en capitán delegado de la liga juvenil e infantil de Mérida y Cancún, impulsando generaciones enteras de niños y adolescentes que encontraron en este deporte un camino de crecimiento, estructura y compañerismo.
Sin embargo, el destino marcó una pausa por 14 años, tras el cierre del boliche que la familia había crecido Pero la historia no terminaría ahí.
El renacer del boliche en Cancún
Hoy, más de una década después, Víctor y su familia escriben un nuevo capítulo con la apertura de Billy Gin Bowling Alley, el primer boliche que vuelve a abrir sus puertas en Cancún tras años sin una oferta local para los amantes de este deporte.
Para Víctor, este regreso no es un negocio: es una misión. Una segunda oportunidad para recuperar un espacio donde convivan jugadores experimentados, jóvenes talentos y personas que jamás han tomado una bola.

“El boliche es disciplina, compromiso y comunidad”, ha repetido en cada uno de los torneos y ligas que impulsa.
Junto con su familia, han creado un ambiente donde no solo se viene a jugar: se viene a construir familia. A formarse. A competir sanamente. A desarrollar habilidades que van más allá de las pistas.
Una comunidad que crece: ligas, torneos y nuevos talentos
Dentro de este renacimiento surge también el Master Bowling Club, un proyecto creado por la familia de Víctor para reunir a jugadores de todos los niveles y ofrecer entrenamientos estructurados. Pero lo más importante: para tejer comunidad.

De la mano del señor Juan Palafox, han impulsado eventos que requieren meses de organización, como el torneo “Bad to Bowling”, que este año celebró su quinta edición.
El objetivo: reunir fondos, fortalecer la escena local y demostrar que Cancún tiene talento de sobra.
“Hoy apoyamos una causa, pero de aquí puede derivarse una liga de jugadores de este nivel”, asegura Palafox, convencido de que este deporte puede llegar mucho más lejos en el estado.
También destacan talentos emergentes como Santi Juárez, uno de los mejores juveniles de la región, que forma parte de la nueva generación de jugadores impulsados por la visión de Víctor y su equipo.

El legado de Víctor continúa
Víctor lo resume en una frase que repite a quienes se acercan por primera vez a las pistas:
“Este deporte da más de lo que pide. Solo hay que atreverse”.
Hoy, su sueño sigue creciendo, y Cancún está comenzando a vivir una nueva etapa para el boliche gracias al trabajo silencioso, constante y lleno de pasión de dos hermanos que creyeron que esta ciudad merecía más que sol y playa: merecía una comunidad deportiva unida.
Atrevete a probar el boliche en Billy Gin Bowling Alley
Ligas y torneos
- Asiste a las ligas de boliche el lunes de Mondat Night Bowling y los martes
- Torneo regional en septiembre, con presencia nacional
- Master Bowling Club, creado por la familia para fomentar el deporte y la comunidad

Clases para principiantes hasta avanzados
- Clases sabatinas de boliche
- 12:00 pm
- Duración: 1 hora 30 min
- Costo: $450
- Para principiantes o jugadores con experiencia





