Vivienda para el Bienestar: 62 mil hogares proyectados en Quintana Roo
No son maquetas. No son renders. Son bardas levantadas, losas sólidas y familias que, por primera vez, tienen una dirección propia. La gobernadora Mara Lezama Espinosa participó vía remota en la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum y soltó la cifra que confirma que el programa Vivienda para el Bienestar en Quintana Roo dejó de ser un anuncio para convertirse en realidad: 62 mil hogares proyectados, 31 mil ya en proceso de construcción y ejecución para 2025-2026.
Acompañada del director general del INFONAVIT, Octavio Romero Oropeza, y de las beneficiarias Silvia Elena Matú Arana y Sonia Patricia Velázquez de la Cruz, la mandataria estatal fue clara: esto no es caridad, es justicia.
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“En la distribución de la riqueza desigual está el origen de muchos males sociales. Por eso, garantizar un hogar digno no es solo una política pública, es una auténtica construcción de paz”,sentenció desde el fraccionamiento Paraíso Maya, en Cancún.
37 mil Millones de pesos: La inversión que transforma territorio
Detrás de las 62 mil viviendas hay una inversión estimada de 37 mil millones de pesos. Pero Mara Lezama no se quedó en el dato macro. Bajó a la tierra: en Paraíso Maya, 512 derechohabientes ya adquirieron su vivienda. Y este miércoles, 80 familias más recibirán las llaves de su patrimonio en una entrega simbólica que, para ellas, no tiene nada de simbólico. Es el fin del alquiler, el fin de la incertidumbre.
La gobernadora detalló que las 31 mil viviendas en ejecución ya están en distintas fases de construcción. No son promesas a futuro: son hogares que ya están tomando forma en Benito Juárez, Solidaridad, Othón P. Blanco y otros municipios.
“Sí es posible”: El mensaje que corre en las colonias
Más allá de los números, el programa está ganando la batalla más difícil: la de la credibilidad. Mara Lezama informó que se está realizando una promoción intensa, directa y permanente en territorio. Brigadas del Bienestar e INFONAVIT recorren centros de trabajo y colonias para informar derechos, acompañar trámites y, sobre todo, alentar a las familias a registrarse.
“Hoy, miles de trabajadoras y trabajadores de Quintana Roo saben que sí es posible tener una vivienda digna, cerca de su empleo, con servicios, con certeza jurídica y con un futuro para sus hijas e hijos”, afirmó la gobernadora.
El mensaje cala en un estado donde el costo de la vivienda ha sido históricamente inalcanzable para la mayoría, especialmente en la zona norte, inflada por el turismo y la especulación inmobiliaria.
El sello Sheinbaum: Vivienda como derecho, No como mercancía
La gobernadora fue tajante al alinear su gobierno con la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum: la vivienda no es un privilegio, ni un objeto de lucro. Es un derecho constitucional que durante décadas se convirtió en letra muerta para miles de trabajadores.
“Este programa es una de las expresiones más claras y más humanas de la transformación que usted encabeza”, expresó Lezama dirigiéndose a Sheinbaum durante el enlace.
No es retórica. Es la constatación de que, por primera vez en años, el Estado está moviendo maquinaria, presupuesto y voluntad política para que quienes sostienen la economía del estado —camaristas, albañiles, meseras, guías de turistas— puedan, por fin, tener un lugar que llamar suyo.
Lo que viene: 62 mil historias por escribir
La meta está puesta: 62 mil viviendas. Pero cada una de ellas es una historia distinta. La de Silvia Elena, que dejó de pagar renta. La de Sonia Patricia, que por fin tendrá un espacio para sus hijos. La de las 80 familias que esta semana recibirán sus llaves y entrarán, quizá por primera vez en su vida, a una casa que es totalmente suya.
Mara Lezama lo resumió así, sin aspavientos: “Ya se están convirtiendo en hogares reales, en llaves entregadas, en historias que cambian”.
Y mientras haya una llave entregándose, Quintana Roo seguirá cambiando.
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