La decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de negar la suspensión solicitada por Grupo Xcaret encendió un fuerte debate en el Caribe Mexicano, donde empresarios y ciudadanos han comenzado a agruparse bajo el movimiento #TodosSomosXcaret.
El fallo mantiene vigente la medida del Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor), que ordena a la empresa retirar contenidos publicitarios en los que utiliza elementos del patrimonio cultural maya, en medio de un litigio por el uso comercial de símbolos de pueblos originarios.
En su posicionamiento, la Corte argumentó que la resolución busca proteger el patrimonio cultural del pueblo maya frente a su explotación sin autorización adecuada, aunque el fondo del asunto aún no ha sido resuelto.
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Reacciones
La resolución provocó una reacción inmediata en el sector privado. La Confederación Patronal de la República Mexicana en Quintana Roo advirtió que este tipo de decisiones deben considerar su impacto en el empleo y la inversión.
Su presidenta, Jovita Portillo Navarro, subrayó que México requiere “altura, inteligencia y sentido de país”, al tiempo que pidió garantizar certeza jurídica y proporcionalidad en resoluciones que impactan sectores estratégicos.

De acuerdo con el organismo, Grupo Xcaret genera una proyección de más de 17 mil empleos directos en 2025, además de incidir en más de 65 mil familias proveedoras, lo que lo posiciona como un pilar económico en Quintana Roo.
“No es apropiación, es difusión”: voces a favor
En paralelo, voces del sector turístico y de comunicación han salido en defensa del grupo, argumentando que limitar el uso de elementos culturales puede tener un efecto contrario al que se busca.
“Decirle a una empresa que deje de contar una cultura no es protegerla. Es amordazarla”, expresó una consultora con más de cuatro décadas de residencia en Cancún, quien aseguró que durante 35 años Xcaret ha sido un vehículo de proyección internacional de la cultura maya.

Para estos sectores, cada elemento cultural que desaparece de la narrativa turística representa una pérdida de visibilidad global para una de las civilizaciones más importantes de México.
Alerta por mensaje a la inversión
El analista turístico Francisco Madrid consideró que la resolución responde más a criterios ideológicos que jurídicos, y advirtió que podría enviar señales negativas a la inversión privada.
“El mensaje es delicado: que las reglas pueden cambiar a mitad del juego”, señalan especialistas, quienes alertan sobre el impacto que esto podría tener en futuros proyectos turísticos y culturales.
Además, la medida abre interrogantes sobre el alcance de la restricción, desde el uso de referencias culturales en marcas y publicidad, hasta conceptos ampliamente utilizados en la industria turística.
Un debate que apenas comienza
Mientras el caso sigue su curso legal, el movimiento #TodosSomosXcaret crece en redes sociales, evidenciando una polarización entre la defensa del patrimonio cultural y la necesidad de mantener la competitividad económica de la región.

El fondo del debate es claro:
¿Dónde termina la protección cultural… y dónde comienza el riesgo para el desarrollo económico?
Por ahora, la discusión está lejos de cerrarse. Y sus efectos podrían marcar el futuro del turismo en México.
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