En México, las recientes olas de calor han provocado un aumento sin precedentes en la demanda de energía eléctrica, llevando al sistema a un estado crítico y generando una serie de apagones masivos que han afectado a millones de personas y a diversos sectores económicos.

Tan solo el martes 7 de mayo, se reportaron apagones en al menos 10 estados, afectando a millones de ciudadanos y paralizando industrias clave debido a la segunda ola de calor de las cinco pronosticadas para este año.
Las industrias más afectadas son la manufacturera y la del gas. Durante los cortes de luz, miles de empresas se ven obligadas a detener sus operaciones, lo que resulta en pérdidas económicas sustanciales.

Por cada hora sin electricidad, se estima que se pierden alrededor de 200 millones de dólares en el sector manufacturero.
En el caso de la industria del gas, las condiciones climáticas obligan a interrumpir la distribución e incluso cerrar temporalmente, generando desabasto en regiones como Chihuahua y Guanajuato.

Ante esta situación, expertos como Alejandro Fajer, director de operaciones de Quartux, señalan la importancia de encontrar tecnologías como el almacenamiento de energía eléctrica para ser un soporte a la red y evitar dejar vulnerables a los sectores industriales que dependen de la energía para sus actividades económicas.

El Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) se vio obligado a declarar un Estado Operativo de Emergencia, interrumpiendo el suministro eléctrico para estabilizar la demanda.
Fuente: Méxicoindustry
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