Por años, embarcaciones quedaron hundidas o abandonadas entre los manglares; ya comenzó un operativo para retirarlas y reducir el impacto que generan en uno de los ecosistemas más importantes de Cancún.
La imagen de embarcaciones abandonadas entre los manglares de Nichupté podría comenzar a cambiar. Después de meses de planeación, autoridades y empresarios iniciaron el retiro de barcos y lanchas que permanecían varados, sumergidos o hundidos en este sistema lagunar de Cancún.
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Durante la primera jornada realizada este 23 de septiembre fueron 14 embarcaciones las que lograron ser removidas, como parte de un operativo que contempla atender un universo de alrededor de 50 unidades identificadas en diferentes puntos de la laguna.
Lo que vuelve relevante la operación no es solamente recuperar la imagen del paisaje. Las autoridades ambientales advirtieron que una embarcación abandonada puede convertirse en una fuente de contaminación debido a los materiales que libera al deteriorarse.
Entre ellos están fibra de vidrio, plásticos, combustible, metales, baterías y otros residuos, elementos que pueden terminar directamente en el cuerpo de agua.

Algunas llevaban más de una década bajo el agua
La magnitud del problema también se refleja en el tiempo que algunas embarcaciones permanecieron en el sistema lagunar.
Algunas de las unidades retiradas llevaban más de 10 años sumergidas y abandonadas. La primera etapa contempla retirar 23 embarcaciones, mientras que el censo realizado previamente detectó más de 50.
El operativo reúne a Asociados Náuticos de Quintana Roo, Capitanía de Puerto, Marina, CONANP, Ayuntamiento de Benito Juárez, buzos y voluntarios, con maquinaria y maniobras especializadas para sacar las embarcaciones de la laguna.
La primera fase se concentra en unidades que pueden ser retiradas mediante arrastre. Para las que se encuentran más adentradas, son de mayor tamaño o están parcialmente sepultadas por sedimentos, será necesario utilizar otro tipo de equipo y maniobras.
El problema no es nuevo
El retiro actual es resultado de un proceso que comenzó a tomar forma durante agosto.
El Ayuntamiento de Benito Juárez había informado que la campaña contemplaría varias etapas y que las embarcaciones ubicadas en las orillas serían atendidas primero, para posteriormente avanzar hacia aquellas localizadas en zonas más complicadas de la laguna.
El 18 de septiembre, las autoridades municipales informaron que ya se preparaba un operativo para retirar 22 embarcaciones en una primera etapa, principalmente aquellas cercanas a las orillas y susceptibles de ser arrastradas.
Días después, la jornada permitió retirar 14 unidades y confirmó que el problema es mayor de lo que podría parecer a simple vista.
¿Por qué importa recuperar Nichupté?
La Laguna Nichupté no es simplemente un cuerpo de agua ubicado junto a la Zona Hotelera.
El sistema está vinculado con el Área de Protección de Flora y Fauna Manglares de Nichupté, administrada por la CONANP. El área protegida tiene una superficie de aproximadamente 4 mil 257 hectáreas y cuenta además con la designación internacional de Sitio Ramsar, es decir, un humedal reconocido por su importancia ecológica.
La propia CONANP describe a los Manglares de Nichupté como un “manglar urbano” conectado ecológicamente con el sistema lagunar y con comunidades arrecifales cercanas.
El área funciona además como refugio para distintas especies de fauna, entre ellas aves acuáticas, el halcón cenizo y la iguana negra.
Los documentos de conservación de la CONANP también señalan que los manglares cumplen funciones hidrológicas importantes, entre ellas la estabilización de sedimentos y la protección de zonas interiores frente a los efectos del oleaje durante tormentas y huracanes.
Por eso, retirar una embarcación abandonada no representa únicamente quitar un obstáculo del paisaje: significa evitar que materiales contaminantes continúen deteriorándose dentro de un humedal protegido.
Todavía falta sacar decenas
La operación apenas comenzó.
De las aproximadamente 50 embarcaciones identificadas, 14 fueron retiradas en la primera jornada y la primera etapa contempla continuar con otras unidades.
Las siguientes maniobras serán más complejas debido a que algunas embarcaciones son de mayor tamaño o permanecen más enterradas entre los sedimentos.
De acuerdo con la información oficial municipal, para las siguientes fases se contempla utilizar chalanas, grúas y plataformas especializadas.
El proceso también tendrá una parte jurídica. Las embarcaciones serán resguardadas en tierra y Capitanía de Puerto deberá realizar los procedimientos correspondientes con los propietarios, debido a que las unidades abandonadas mantienen una situación jurídica que debe resolverse conforme a la legislación marítima.
Una laguna que comienza a recuperar espacio
Durante años, las embarcaciones abandonadas formaron parte del paisaje de Nichupté. Ahora, el objetivo es que ese paisaje cambie.
El reto será que el retiro de estas unidades no sea una acción aislada, sino el comienzo de un esquema permanente que impida que nuevas embarcaciones terminen abandonadas dentro del sistema.
Porque Nichupté no solamente está frente a Cancún: es uno de los ecosistemas que sostienen parte del equilibrio ambiental de la ciudad.
Y esta vez, la recuperación comenzó desde el agua.
Fuentes: Ayuntamiento de Benito Juárez, CONANP



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