El Experimento de Perturbación Controlada Estratosférica (SCoPEx), financiado por Bill Gates y lanzado por científicos de la Universidad de Harvard, busca principalmente la pulverización de polvo de carbonato de calcio (CaCO 3) no tóxico en la atmósfera.
A esta metodología se la conoce como geoingeniería solar. La misma se estancó durante años debido a la controversia que genera, de acuerdo a Forbes.
Los opositores creen que dicha ciencia conlleva riesgos impredecibles, incluidos cambios extremos en los patrones climáticos no muy diferentes a las tendencias de calentamiento que ya estamos presenciando.
Por otro lado, los ambientalistas temen que un cambio dramático en la estrategia de mitigación sea un permiso explícito para continuar dañando el planeta con gases de efecto invernadero, y con pocos o ningún cambio en el comportamiento actual de consumo.
SCoPEx dará un paso usando la tecnología de Bill Gates, lanzando un globo que transportará a un equipo científico a 20 km de altura. El lanzamiento será desde Kiruna, Suecia.
A partir del éxito de dicha prueba de maniobra, se podría dar un paso hacia una segunda etapa experimental que liberaría una pequeña cantidad de polvo de CaCO 3 a la atmósfera.
David Keith, profesor de física aplicada y política pública en la Universidad de Harvard, participa en esta geoingeniería. Keith y sus compañeros científicos de SCoPEx publicaron un artículo en 2017 que sugiere que el polvo en realidad podría reponer la capa de ozono.
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El intento de “bloquear el sol”
Hasta ahora, los científicos creen que la geoingeniería tiene efectos en el enfriamiento global.
La erupción del monte Tambora en Indonesia en 1815 dio como resultado el “año sin verano“.
Por otro lado, la erupción del monte Pinatubo en Filipinas en 1991 redujo la temperatura media mundial en 0.5 °C.
De ahí surgió la teoría de la introducción deliberada de partículas similares, que podría contrarrestar décadas de emisiones de gases de efecto invernadero.
Un informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático sugirió que el procedimiento SCoPEx podría reducir las temperaturas globales en 1.5°C por no más de 1 a 10 mil millones de dólares al año.
Estados Unidos, Brasil y Arabia Saudita bloquearon una evaluación de las Naciones Unidas de 2019 de los planes globales de geoingeniería.
Teniendo en cuenta los riesgos desconocidos asociados a la geoingeniería solar, los miembros de la OCDE deben continuar con sus esfuerzos de energías renovables.





