PLAYA DEL CARMEN. — El proyecto de cableado submarino Playacar-Chankanaab II Cozumel enfrenta la oposición de ambientalistas que advierten posibles afectaciones a los arrecifes de la zona. El activista Hans Ramírez señaló que no descartan recurrir al amparo para frenar la obra, anunciada por el gobierno estatal con una inversión de 3,563 millones de pesos.
De acuerdo con Ramírez, desde hace seis meses realizan monitoreos en los arrecifes frente a Playa del Carmen, donde asegura haber documentado mediante fotografías y videos la presencia de comunidades de coral.
“Nosotros les mostramos mediante videos, fotografías y evidencia que sí está lleno de vida”,
— Hans Ramírez, activista ambiental.
El coral que la autoridad dice que no existe

Entre las especies observadas, el activista mencionó la Acropora palmata, a la que atribuyó un papel importante en la formación de los arrecifes. Sin embargo, señaló que las autoridades les habían informado que en el área de intervención no había coral vivo.
“Solicitamos conocer la manifestación de impacto ambiental del proyecto, pero no recibimos el documento”,
— agregó Ramírez.
El activista también cuestionó la ruta planteada por el proyecto, que contempla una salida por la calle 88 hacia Cozumel. Preguntó por qué no se utiliza la zona donde se encuentra el cable existente, evitando así afectar nuevas áreas de arrecife.
Piden declarar la zona como área natural protegida
Ramírez indicó que, de ser necesario, los ambientalistas podrían promover un amparo contra el proyecto y buscan que el entorno sea declarado área natural protegida. Según su relato, en esa zona habitan más de 400 especies, por lo que pidió evaluar alternativas de generación eléctrica para Cozumel, entre ellas el aprovechamiento de las corrientes marinas, el sol y el viento.
La obra que anuncia el gobierno
El proyecto Playacar-Chankanaab II fue anunciado el lunes pasado por la gobernadora Mara Lezama Espinosa. La obra contempla cuatro subestaciones, dos líneas de transmisión, una de distribución y una red subterránea de media tensión.
De acuerdo con el gobierno estatal, la obra tiene una inversión de 3,563 millones de pesos para fortalecer el suministro eléctrico de Cozumel y mejorar su confiabilidad y capacidad. Para las autoridades, esta obra representa una intervención a gran escala para el sistema eléctrico de la región.
El debate de fondo
El conflicto entre el desarrollo de infraestructura y la protección de los ecosistemas marinos no es nuevo en la Riviera Maya. Los arrecifes de coral son ecosistemas frágiles que tardan décadas en recuperarse de cualquier afectación y son clave para la biodiversidad marina, la protección costera y la actividad turística.
Los ambientalistas sostienen que existen alternativas para generar energía en Cozumel sin afectar los arrecifes. El gobierno estatal, por su parte, defiende la obra como necesaria para garantizar el suministro eléctrico en la isla.
La pregunta que queda sobre la mesa es si el proyecto podrá ejecutarse sin dañar uno de los ecosistemas más valiosos del Caribe mexicano. Y si la respuesta es no, los ambientalistas ya advirtieron que están dispuestos a acudir a los tribunales.



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