Un domingo más, el Puente Nichupté dejó de ser una vialidad para convertirse en un espacio de encuentro. La segunda edición de “Puenteando” reunió a miles de personas que recorrieron los 8 kilómetros del emblemático viaducto, convirtiendo el asfalto en una pista para caminar, correr, pedalear o patinar, en un ambiente que combinó deporte, cultura y convivencia familiar.
Familias toman el Puente Nichupté para caminar, correr y convivir
Cancún, Quintana Roo.— El Puente Nichupté dejó por unas horas su función cotidiana como vía de conexión para convertirse en un enorme espacio de convivencia, deporte y recreación para las familias de Cancún.

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Niñas y niños, jóvenes, adultos mayores, ciclistas, corredores, patinadores, personas con discapacidad y visitantes recorrieron aproximadamente 8 kilómetros sobre la Laguna Nichupté durante la segunda edición de Puenteando Nichupté, una jornada que reunió actividades deportivas, culturales, gastronómicas y recreativas.
Durante cuatro horas, de 5:00 de la tarde a 9:00 de la noche, cientos de familias aprovecharon el espacio para caminar, correr, andar en bicicleta, patinar o simplemente disfrutar de una tarde diferente en uno de los puntos más representativos de la ciudad.



La actividad también permitió que artesanos y pequeños emprendedores tuvieran un espacio para mostrar y comercializar sus productos, mientras que los asistentes pudieron encontrar propuestas gastronómicas y actividades dirigidas a diferentes edades.
La jornada se dividió en cuatro pabellones: Lúdico, Emprendedor, Deportivo y Gastronómico, con opciones para que tanto menores como jóvenes y adultos pudieran participar.
La respuesta ciudadana da continuidad a lo ocurrido en la primera edición, realizada en julio, cuando alrededor de 6 mil personas acudieron a recorrer el puente y participar en las actividades.
Uno de los objetivos de Puenteando Nichupté es precisamente que este espacio pueda ser utilizado periódicamente por la ciudadanía para realizar actividad física y convivir, más allá de su función como infraestructura vial.



En esta segunda edición también se instalaron estaciones de hidratación, sanitarios, módulos de Protección Civil, ambulancias y personal paramédico, además de elementos de seguridad para atender cualquier eventualidad.
También se habilitó un punto estratégico para atender a niñas y niños que pudieran requerir apoyo durante la jornada.
La gobernadora Mara Lezama participó en el recorrido en bicicleta y convivió con asistentes, pero el protagonismo de la jornada estuvo en quienes ocuparon el puente: familias, deportistas, emprendedores y visitantes que hicieron suyo el espacio durante la tarde.
La actividad está planteada para realizarse el último domingo de cada mes, por lo que el Puente Nichupté volverá a recibir a la ciudadanía en próximas ediciones.
Para Cancún, la propuesta abre una posibilidad distinta: que una infraestructura creada para conectar puntos de la ciudad también pueda convertirse, periódicamente, en un lugar para salir de casa, hacer deporte, convivir y disfrutar la Laguna Nichupté en familia.



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