El caso de Ismael “El Mayo” Zambada no es solo una historia de narcotráfico. Es un rompecabezas diplomático con al menos 20 piezas clave que han tensado la relación entre México y Estados Unidos durante los últimos dos años. Desde el secuestro orquestado por el hijo de “El Chapo” hasta las declaraciones del exembajador Ken Salazar, pasando por la investigación a un gobernador con licencia y las acusaciones cruzadas entre la Fiscalía mexicana y el gobierno estadounidense.
El 25 de julio de 2024, “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, fue detenido en El Paso, Texas. Pero no fue una captura ordinaria. El propio capo denunció que fue secuestrado y llevado contra su voluntad a Estados Unidos. La trama que desató este evento sigue abierta y, dos años después, continúa generando fricciones diplomáticas.
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Joaquín Guzmán López: el hombre que tendió la trampa
Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán y líder de la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, es señalado como el principal implicado en el operativo de traslado de Zambada a Estados Unidos. Fue él quien, según los testimonios, engañó a “El Mayo” para llevarlo a una reunión en las afueras de Culiacán.

La operación fue descrita como un “secuestro de película”. Guzmán López preparó una sala privada con una ventana sin cristal. Una vez que Zambada entró, cerró la puerta con llave y sus hombres irrumpieron para sacar al capo por la ventana. Lo esposaron, lo metieron en una camioneta, lo trasladaron a una avioneta y lo aseguraron con abrazaderas. En el vuelo, ambos narcotraficantes tomaron una bebida con sedantes que les llevaría a Estados Unidos, donde serían arrestados.
Guzmán López se declaró culpable de los cargos por narcotráfico en diciembre de 2025. Sin embargo, en su declaración ante la corte de Chicago, aclaró que “el gobierno de Estados Unidos no solicitó, indujo, sancionó, aprobó ni toleró el secuestro”.
Ken Salazar: “No era nuestro avión, no era nuestro piloto”
El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, se ha convertido en una de las piezas más polémicas del caso. Desde el principio, sostuvo que las autoridades estadounidenses no participaron en el traslado de Zambada. Su versión ha sido reiterada en múltiples ocasiones: “No era nuestro avión, no era nuestro piloto y no era nuestra operación”.
Salazar asegura que tanto él como el entonces fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, informaron al gobierno de México sobre lo ocurrido los días 25 y 26 de julio de 2024. “La verdad es la verdad”, escribió en sus redes sociales.
Pero la versión de Salazar ha sido cuestionada por la Fiscalía General de la República (FGR) y por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien lo ha acusado de mentir. La controversia ha escalado al punto de que Sheinbaum ha exigido al FBI y al gobierno de Estados Unidos una explicación sobre la participación de agencias estadounidenses en el operativo.
Rubén Rocha Moya: el gobernador en la mira
Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, es otra de las piezas clave del caso. Estados Unidos lo acusa de vínculos con “Los Chapitos”, y la FGR lo ha citado a declarar por presuntos nexos con el crimen organizado.
De acuerdo con una carta atribuida a “El Mayo” Zambada, el capo fue citado a una reunión para resolver diferencias entre líderes políticos de Sinaloa, entre ellos Rocha Moya. En mayo de 2026, Rocha Moya solicitó licencia al cargo y acudió a declarar ante la FGR, donde negó cualquier relación con el crimen organizado. Hasta el momento, la Fiscalía no ha encontrado pruebas en su contra.
Alejandro Gertz Manero: “Fue un secuestro”
El extitular de la FGR, Alejandro Gertz Manero, también ha sido una pieza fundamental en la trama. En octubre de 2024, Gertz Manero declaró que no se había comunicado con Estados Unidos sobre el caso, y más tarde calificó el operativo como un “secuestro”.
Gertz Manero fue despedido de la FGR y posteriormente enviado a Londres como embajador de México. Sin embargo, sus declaraciones han dejado una huella en el caso, especialmente porque la presidenta Sheinbaum ha señalado que no tiene claridad sobre si la entrega del piloto del avión que trasladó a Zambada ocurrió durante la gestión de Gertz Manero.
Otras piezas clave
El expediente incluye al menos otros 15 nombres clave, entre ellos:
- Ismael “El Mayo” Zambada: cofundador del Cártel de Sinaloa, detenido y extraído a Estados Unidos, acusado de narcotráfico, lavado de activos y delincuencia organizada.
- Merrick Garland: exfiscal general de Estados Unidos, quien junto con Salazar informó al gobierno mexicano sobre las detenciones.
- Héctor Melesio Cuén Ojeda: exlíder del Partido Sinaloense (PAS), asesinado en circunstancias que aún se investigan.
- Ovidio Guzmán López: hijo de “El Chapo”, cuya incorporación como colaborador de la justicia estadounidense habría sido clave en el operativo.
Lo que sigue
El proceso judicial contra Zambada tiene una próxima audiencia clave, y el capo ha aceptado que probablemente pasará el resto de su vida en prisión en Estados Unidos. Sin embargo, el caso sigue abierto en el plano diplomático. La FGR mantiene varias líneas de investigación, y la presidenta Sheinbaum ha insistido en que el FBI y el gobierno de Estados Unidos deben proporcionar información detallada sobre cómo se llevó a cabo la detención.
La pregunta que sigue en el aire es: ¿quién mintió? ¿El embajador Salazar, el fiscal Gertz Manero, o alguien más? La respuesta podría definir el futuro de la cooperación bilateral en materia de seguridad.



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