Alerta Púrpura activada: Calles inundadas por tormenta
La tarde de ayer, la CDMX enfrentó un fuerte aguacero y granizada que impactó de forma significativa a múltiples alcaldías, provocando afectaciones severas en la infraestructura, la movilidad y los servicios básicos.
Contenido
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) activó alertas de riesgo alto en diversas zonas, incluyendo la Alerta Púrpura, el nivel de mayor riesgo, en respuesta a la magnitud del fenómeno. La emergencia activó a los servicios de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua) y a los equipos de emergencia para atender los múltiples reportes en toda la capital.
La SGIRPC activó la alerta púrpura en la Alcaldía Cuauhtémoc, mientras que se emitió la alerta roja en Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Iztacalco y Miguel Hidalgo.
En las zonas de alerta roja, se alertó por precipitaciones que superan los 50 milímetros. El resto de la capital se mantuvo en alerta naranja y amarilla.
Álvaro Obregón entre las más afectadas por desprendimiento de terreno
La alcaldía Álvaro Obregón se ubicó entre las más afectadas por el aguacero, reportando incidentes graves, que incluyen el desprendimiento de un tramo de calle en la colonia La Mexicana, que colapsó y fue arrastrado hacia el cauce del río Santa Fe. Los vecinos de la zona reportaron el incidente y alertaron sobre el riesgo que representa para las personas que transitan por la calle Río Santa Fe. En un video que circula en redes sociales, se puede observar cómo el pavimento se desgajó de forma progresiva, dejando al descubierto una parte del terreno que antes era la banqueta. Aunque no se reportan personas heridas, la vía fue cerrada a la circulación.


Además del deslave en La Mexicana, la demarcación registró al menos tres encharcamientos importantes, principalmente en la colonia Golondrinas, donde el nivel del agua alcanzó hasta 35 centímetros. También se reportó un deslizamiento de tierra de aproximadamente seis metros cúbicos en la colonia Las Águilas, que dañó una barda de piedra, aunque sin afectar viviendas. Equipos de la alcaldía se desplegaron para limpiar el material y asegurar el área.
Incidentes graves y caos vial
El aguacero de ayer causó serias afectaciones en la infraestructura vial y de transporte de la Ciudad de México. El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro se vio obligado a suspender el servicio en estaciones de la Línea 5 debido a inundaciones, y a implementar marcha de seguridad en varias líneas, lo que provocó retrasos importantes en el transporte de miles de capitalinos. Las intensas lluvias también causaron un caos vial significativo, con varios vehículos varados en avenidas principales y pasos a desnivel en múltiples puntos de la ciudad. La Calzada General Ignacio Zaragoza, el Eje 1 Norte y el Anillo Periférico fueron algunas de las vialidades con mayores problemas de encharcamientos.



El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) también se vio afectado, con inundaciones en pistas y en el interior de las terminales, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones y a retrasar vuelos, afectando a cientos de pasajeros.
Activación de los servicios de emergencia
Los servicios de emergencia de la capital trabajaron de forma coordinada para atender los incidentes. El operativo “Tlaloque” de la Segiagua fue desplegado con más de 140 elementos entre ingenieros, técnicos y cuadrillas para atender 41 encharcamientos, así como la caída de cinco árboles. Por su parte, la Jefa de Gobierno informó a través de sus redes sociales que los daños estaban siendo atendidos y solicitó a la población extremar precauciones.

Las afectaciones no se limitaron a las vialidades y el transporte, ya que también se reportó el ingreso de agua en hospitales como el Balbuena y el Rubén Leñero, así como en varios comercios del Centro Histórico, donde la lluvia y granizo dañaron mercancía e inmobiliario. La lluvia intensa y las descargas eléctricas también llevaron a las autoridades a emitir recomendaciones a la población para evitar zonas de riesgo y permanecer en lugares seguros, en especial ante la posibilidad de nuevas precipitaciones en los próximos días.
La situación resalta la vulnerabilidad de la infraestructura urbana ante fenómenos meteorológicos de alta intensidad y la necesidad de una respuesta rápida y efectiva para minimizar los daños y garantizar la seguridad de los ciudadanos. La coordinación entre las diferentes dependencias de gobierno y la información oportuna a la población son elementos clave para enfrentar estas contingencias de manera eficaz.





