La capital de Quintana Roo tendrá una terminal multimodal de carga con una inversión estimada de 5 mil 47 millones de pesos, que apunta al comercio con Belice y Centroamérica.
Chetumal se encamina a tener un nuevo papel dentro de la infraestructura logística del sureste mexicano. La capital de Quintana Roo está contemplada para incorporarse en 2027 a la segunda etapa del sistema de carga del Tren Maya, mediante una terminal multimodal que busca conectar mercancías con otros puntos de la región y abrir nuevas posibilidades para el comercio fronterizo.
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La información más reciente fue publicada por El Economista, que reportó que la terminal de Chetumal contempla una inversión estimada de 5 mil 47.98 millones de pesos y que el proyecto es considerado una pieza estratégica para el sur de Quintana Roo.

¿Qué tendrá la terminal de Chetumal?
De acuerdo con la información difundida por El Economista, la instalación no será únicamente un sitio para que los trenes carguen o descarguen mercancías.
Las terminales intermodales contempladas dentro del proyecto incluyen vías de recibo y despacho, áreas de clasificación, vías intermodales y de uso público, andenes de intercambio, almacenes temporales, recinto fiscalizado, edificios administrativos, talleres y espacios de seguridad.
Esto significa que el objetivo es crear un complejo logístico, capaz de conectar distintos medios de transporte y facilitar el movimiento de mercancías.
Y ahí aparece uno de los puntos que más interesan a Quintana Roo.
Chetumal apunta hacia Belice y Centroamérica
El proyecto coloca a Chetumal en una posición diferente a la de otros puntos del Tren Maya.
Mientras Cancún está pensado como uno de los principales nodos de carga del norte del estado, Chetumal es proyectado como una plataforma para el comercio con Belice y Centroamérica, de acuerdo con el reporte de El Economista.
Para una ciudad ubicada en la frontera sur de México, esto podría representar una oportunidad para ampliar las actividades relacionadas con transporte, almacenamiento, distribución y comercio exterior.
No significa que automáticamente vaya a convertirse en un gran centro comercial ni que todas las mercancías vayan a pasar por Chetumal. Se trata de una proyección logística que dependerá de la construcción de la infraestructura, la operación ferroviaria y la demanda de empresas y usuarios.
Chetumal no es el inicio de todo el Tren Maya de carga
Este punto es importante.
La incorporación de Chetumal está contemplada dentro de la segunda etapa de infraestructura de carga. El Programa Institucional del Tren Maya 2025-2030 establece que entre 2026 y 2027 se prevé la construcción de la Terminal Multimodal Chetumal, junto con patios de operaciones en Valladolid, Escárcega, Xpujil y Pomuch.
El mismo documento señala que el Tren Maya busca consolidar servicios de pasajeros y carga para fortalecer la logística, el comercio y la competitividad regional.
Por otra parte, la planeación federal contempla que el servicio de carga del Tren Maya opere como parte de una red mucho más amplia, conectando ciudades, puertos, aeropuertos y polos industriales.
En julio, el propio Tren Maya informó que su infraestructura de carga tendría como nodos estratégicos a Palenque, Poxilá, Progreso, Cancún y Chetumal, con el objetivo de facilitar el movimiento de mercancías entre el centro, norte y Golfo de México y la Península de Yucatán.
Una red que busca mover mercancías, no pasajeros
La infraestructura contempla cinco grandes terminales intermodales: Poxilá, Progreso, Cancún, Chetumal y Palenque.
Según el reporte de El Economista, las inversiones estimadas son de aproximadamente 4,812 millones de pesos en Poxilá; 5,158.48 millones en Progreso; 7,800.93 millones en Cancún; 5,047.98 millones en Chetumal y 4,934.70 millones en Palenque.
A ellas se sumarán patios de operaciones destinados a la distribución regional.
La intención federal es utilizar esta infraestructura para crear un corredor logístico que conecte la producción del sureste con el centro del país y con puertos tanto del Golfo como del Caribe.
¿Qué puede significar para Quintana Roo?
Para el ciudadano común, el cambio no necesariamente será visible de inmediato.
El verdadero impacto estará en lo que ocurra detrás de las vías: cómo llegan los productos, cuánto cuesta transportarlos, cuánto tiempo tardan en desplazarse y qué empresas pueden utilizar la nueva infraestructura.
Un sistema ferroviario de carga puede ser utilizado para transportar grandes volúmenes de mercancías y complementar el transporte carretero, especialmente en distancias largas.
El Gobierno de México ha señalado que el proyecto busca reducir costos de movimiento de mercancías, fortalecer las cadenas de suministro y disminuir la presión sobre carreteras y autopistas.
Para Chetumal, el interés es todavía mayor por su ubicación fronteriza.
La capital quintanarroense podría convertirse en un punto de conexión entre el mercado mexicano y las rutas comerciales hacia Belice y Centroamérica, aunque el alcance real dependerá de la operación de la terminal y de las empresas que decidan utilizarla.
El proyecto ya tiene locomotoras y una red en construcción
El Tren Maya informó en agosto que su proyecto de carga cuenta con 19 locomotoras y 551 unidades de arrastre, además de nueve instalaciones estratégicas previstas dentro de la infraestructura logística.
La empresa también ha señalado que el sistema busca integrarse con otros medios de transporte y cadenas logísticas para facilitar el movimiento de mercancías hacia diferentes regiones de México y mercados internacionales.
Esto coloca a Chetumal ante una posibilidad que va más allá del transporte ferroviario: formar parte de una plataforma logística para el sur de Quintana Roo.
El reto será convertir los rieles en actividad económica
La construcción de una terminal, por sí sola, no garantiza que lleguen inversiones ni que aumente el comercio.
El verdadero desafío será conseguir que empresas, transportistas, operadores logísticos y usuarios comerciales encuentren rentable utilizarla.
Por eso, 2027 será un año importante para conocer si la infraestructura consigue traducirse en más movimiento de mercancías, nuevas actividades económicas y oportunidades para Chetumal.
Lo que sí está definido es que la capital quintanarroense forma parte de la segunda etapa de infraestructura de carga del Tren Maya y que la terminal multimodal proyectada para la ciudad representa una de las inversiones ferroviarias más relevantes previstas para el sur del estado.
Fuente: El Economista,



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