La coalición Stand.earth ha presentado este miércoles una denuncia en la sede de Cargill, el gigante agrícola estadounidense, acusando a la empresa de violaciones de derechos humanos, incluyendo la esclavitud infantil, así como graves daños ambientales en Latinoamérica, África y otras regiones. Estas denuncias forman parte del informe titulado “A Grain of Truth” (Un grano de verdad), que documenta las promesas incumplidas de Cargill en relación con el medio ambiente y los derechos humanos desde 2014, cuando la compañía se comprometió con las Naciones Unidas a poner fin a la deforestación en su cadena de suministro.
El informe señala que la operación de Cargill está vinculada a la destrucción de bosques en países como Brasil, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Bolivia, Guatemala, Argentina, Paraguay, Ghana y Costa de Marfil. En Brasil, por ejemplo, la compañía está relacionada con incendios forestales y la remoción de vegetación en la selva amazónica y en el Cerrado, uno de los mayores ecosistemas de Sudamérica que alberga una gran biodiversidad y almacena grandes cantidades de bióxido de carbono.
Además, el informe revela que Cargill continúa negociando con socios en todo el mundo que violan los derechos de los jóvenes y los indígenas, y están involucrados en corrupción, violencia e intimidación, a pesar de las promesas de la empresa de frenar los abusos contra los derechos humanos.
El documento también destaca el incumplimiento de Cargill en la eliminación del trabajo infantil en la industria del cacao en Costa de Marfil y Ghana. A pesar de los compromisos asumidos en 2001, el número de niños que cosechan cacao en estos países ha aumentado, mientras Cargill ha expandido su operación en Costa de Marfil con la construcción de la mayor molienda de cacao en África. Estos dos países representan el 65% de la producción mundial de cacao, y más de 1,5 millones de niños están involucrados en trabajos peligrosos relacionados con la cosecha de cacao.
Además de la denuncia presentada por Stand.earth, la organización de derecho ambiental ClientEarth ha presentado una queja ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), acusando a Cargill de no hacer lo suficiente para garantizar que la soja que compra a agricultores en Brasil no contribuya a la deforestación y a violaciones de los derechos humanos.
Ante estas acusaciones, Stand.earth insta a la familia propietaria de Cargill a asumir la responsabilidad por las acciones de la empresa y a cumplir sus propios compromisos en materia de derechos humanos y protección del medio ambiente. La denuncia presentada y el informe publicado buscan llamar la atención sobre las prácticas problemáticas de Cargill y promover la rendición de cuentas en el sector agrícola a nivel internacional.
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