El ejemplar de cocodrilo de pantano fue localizado en el Canal de los Piratas. Ambientalistas piden esclarecer lo ocurrido, mientras autoridades mantienen abierta la investigación para determinar las causas de la muerte.
El hallazgo de un cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii) sin cabeza en las inmediaciones del Canal de los Piratas, en la Laguna de Bacalar, encendió las alertas entre habitantes, ambientalistas y especialistas, quienes solicitaron una investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar si el caso está relacionado con un posible delito contra la fauna silvestre.
El ejemplar fue localizado el 25 de julio flotando en el sistema lagunar. De acuerdo con los primeros reportes, el cuerpo presentaba la ausencia de la cabeza y otras lesiones visibles, situación que fue reportada a las autoridades competentes.

Hasta el momento no existe un dictamen oficial que establezca la causa de la muerte ni se ha informado sobre personas responsables, por lo que las autoridades ambientales mantienen abiertas las investigaciones para determinar cómo ocurrieron los hechos. Esa precisión resulta importante, ya que será el resultado de los peritajes el que permita confirmar si la muerte fue consecuencia de una acción humana o de otra circunstancia.
La imagen del reptil rápidamente se difundió en redes sociales y generó una ola de indignación entre ciudadanos y organizaciones dedicadas a la protección del medio ambiente, quienes coincidieron en la necesidad de reforzar la vigilancia en una de las zonas naturales más importantes de Quintana Roo.
Una especie clave para la Laguna de Bacalar
El ejemplar corresponde al cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii), una especie nativa del sureste de México, Belice y Guatemala que desempeña un papel fundamental en la conservación de humedales, lagunas y cuerpos de agua dulce.
Especialistas explican que estos reptiles son considerados depredadores tope dentro del ecosistema, por lo que ayudan a mantener el equilibrio de diversas poblaciones de peces, reptiles y otros organismos. Su presencia también es un indicador de la salud ambiental de los humedales.
De acuerdo con información científica de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), el cocodrilo de pantano forma parte de las especies prioritarias para la conservación en México debido a la presión que enfrenta por la pérdida de hábitat y las actividades humanas.
Protegido por la legislación mexicana
El Crocodylus moreletii se encuentra incluido en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo la categoría de Sujeta a Protección Especial (Pr), lo que significa que requiere medidas específicas para garantizar su conservación.
Asimismo, la Ley General de Vida Silvestre establece la protección de las especies silvestres y faculta a las autoridades para investigar actos que puedan afectar ejemplares protegidos.
Por su parte, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) ha reiterado en diversas ocasiones que cualquier afectación ilegal a ejemplares de fauna silvestre puede dar lugar a procedimientos administrativos y, en los casos que correspondan, a responsabilidades penales conforme a la legislación ambiental vigente.
Ambientalistas piden esclarecer el caso
Tras el hallazgo, ambientalistas de Bacalar manifestaron su preocupación por el impacto que hechos de esta naturaleza pueden tener sobre la biodiversidad de la Laguna de los Siete Colores.
Además de solicitar que las investigaciones lleguen hasta las últimas consecuencias, hicieron un llamado a fortalecer la educación ambiental y promover el respeto hacia la fauna silvestre que habita la región.
Especialistas también recordaron que durante esta temporada es común observar cocodrilos cerca de la superficie o desplazándose por diferentes puntos de la laguna, por lo que recomendaron a la población mantener una distancia prudente, evitar cualquier interacción con los ejemplares y reportar su presencia a las autoridades cuando representen un riesgo.
Mientras continúan las investigaciones, el caso ha reavivado el debate sobre la protección de la fauna silvestre en Bacalar, uno de los ecosistemas más emblemáticos del Caribe Mexicano y cuya riqueza natural depende, en gran medida, del equilibrio entre sus especies.
Fuente: PROFEPA/Quadratín Quintana Roo



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