La temporada de sargazo en el Caribe mexicano ha sido catalogada como la peor de la historia, con cifras que superan cualquier registro previo. Según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la presencia de la macroalga se cuadruplicó en 2026 respecto al año pasado, alcanzando niveles 27 veces superiores al promedio histórico. La crisis ha desbordado la capacidad de respuesta de las autoridades y ha puesto en jaque la economía turística de Quintana Roo.
De acuerdo a la información publicada por el diario Reforma, la magnitud del problema ha expuesto la fragilidad de los recursos destinados a enfrentarlo. Mientras la Secretaría de Marina reportó un presupuesto de operación de 19.5 millones de pesos para 2026, un incremento de apenas 0.27 por ciento respecto al año anterior, el volumen de sargazo recolectado ha crecido más de 77 por ciento en promedio mensual.
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Cifras que rompen récords
El escenario es desolador. En lo que va de 2026, las autoridades han retirado 109 mil 750 toneladas de sargazo en Quintana Roo. Esta cifra ya supera las 92 mil 782 toneladas recolectadas durante todo 2025, y las proyecciones apuntan a que el año cerrará con al menos 130 mil toneladas. La Secretaría de Marina reconoce que 2025 y 2026 son ya los dos años con mayor recolección histórica de sargazo en el estado.
El volumen de macroalga que se desplaza diariamente por el Caribe mexicano oscila entre 40 mil y 90 mil 538 toneladas, de las cuales aproximadamente el 10 por ciento recala en las costas de Quintana Roo. En los días de mayor intensidad, el recale puede alcanzar las 9 mil toneladas en 24 horas. La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, advirtió que el fenómeno dejó de ser temporal y se convirtió en una condición continua.
El desfase entre la crisis y los recursos
El contraste entre la magnitud de la emergencia y los recursos destinados a enfrentarla es evidente. El presupuesto de la Operación Sargazo pasó de 19.4 millones de pesos en 2025 a 19.5 millones en 2026, un incremento que resulta insignificante frente al crecimiento explosivo de la macroalga.
Ante esta situación, el gobierno federal anunció una inversión extraordinaria de más de 2 mil millones de pesos para fortalecer la estrategia. En información actualizada entregada a Reforma, la Marina precisó que su plan prospectivo contempla una inversión de 2 mil 635.6 millones de pesos.
El secretario de Marina, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, reconoció que la capacidad instalada actual permite recolectar mil 227 toneladas diarias en el mar y 950 en playas, pero que la mayoría de la macroalga es retirada cuando ya alcanzó las costas. Actualmente, solo se captura en aguas abiertas el 30.7 por ciento de las 4 mil toneladas que llegan en una jornada promedio.
El plan de la Armada y la ampliación de barreras
La estrategia de la Secretaría de Marina contempla dos buques sargaceros oceánicos, seis embarcaciones, seis remolcadores y barreras de contención. La primera etapa del plan, con una inversión de 768.7 millones de pesos, busca incrementar la capacidad de recolección.
Fonatur, por su parte, prevé casi duplicar la infraestructura de barreras semisumergibles, pasando de 16 a 30 kilómetros para proteger 50 playas públicas prioritarias en cinco destinos del Caribe mexicano.
El impacto en el turismo y los hoteles
La crisis del sargazo ya está golpeando al sector turístico. La ocupación hotelera en el Caribe mexicano cayó por debajo del 60 por ciento durante las vacaciones de verano. Hoteleros de la zona han reportado disminuciones en sus ventas y algunos establecimientos han tenido que cerrar temporalmente.
El presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, David Cortiz Mora, advirtió que algunos hoteles están evaluando la posibilidad de cerrar durante los meses de mayor arribo. Los costos de limpieza se han disparado: un hotel puede llegar a gastar hasta tres veces más en retirar el sargazo que lo que paga por consumo de energía eléctrica.
Los puntos críticos: Mahahual y Puerto Morelos
Los registros de la Marina revelan que el sargazo no golpea de manera uniforme el litoral. Durante 2025, Mahahual concentró 9 mil 613 toneladas de recolección marina, mientras que Puerto Morelos sumó 4 mil 931 toneladas. Entre ambos destinos concentraron casi el 79 por ciento de toda la recolección realizada por la Armada.
La distribución del problema, determinada por corrientes, vientos y la configuración de la costa, convierte determinados puntos en auténticos embudos. Una playa puede amanecer libre de macroalgas mientras otras, a unas decenas de kilómetros, reciben toneladas.
El futuro del sargazo en el Caribe
El panorama a largo plazo no es alentador. El fenómeno del sargazo, que comenzó a proliferar de manera extraordinaria desde 2011, se ha convertido en una condición permanente. La biomasa total del Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico pasó de aproximadamente 63 millones de toneladas en 2018 a 214 millones en 2025.
La apuesta del gobierno es modificar el modelo: menos recolección sobre la arena y mayor captura de la macroalga en el mar, para evitar su descomposición en la costa y reducir las afectaciones ambientales y turísticas. El plan incluye establecer centros de acopio para darle un manejo integral al sargazo retirado y facilitar su valorización como materia prima.
¿Y ahora?
La guerra contra el sargazo está lejos de terminar. Mientras las autoridades refuerzan sus estrategias y los hoteleros enfrentan costos crecientes, los visitantes de Quintana Roo se ven obligados a consultar en tiempo real las condiciones de las playas antes de trasladarse. La pregunta que todos se hacen es: ¿hasta dónde llegará esta marea interminable?
Fuentes: Reforma



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