Cancún, Quintana Roo. Una nueva denuncia ciudadana ha encendido las alertas sobre la seguridad de las mujeres en el transporte público de Cancún. A través de redes sociales, se difundió un reporte público para identificar y exhibir la actitud violenta de un operador de combi de la Ruta 69, quien presuntamente agredió físicamente a un grupo de mujeres tras molestarse porque decidieron no abordar su unidad al notar que el cupo estaba completamente rebasado.
Las afectadas hicieron un llamado urgente a la comunidad para extremar precauciones ante esta persona y recabar datos que permitan su plena identificación. Asimismo, informaron que el caso será turnado formalmente ante las autoridades estatales y municipales para que el conductor responda legalmente por sus acciones y se le apliquen las sanciones correspondientes.
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Así ocurrió la agresión en el transporte público
Los hechos se registraron cuando las usuarias le hicieron la parada a la unidad de transporte colectivo. Al momento en que el vehículo se detuvo, las mujeres se percataron de las condiciones de sobrecupo en las que operaba:
Unidad identificada: El altercado involucra directamente a la combi de la Ruta 69, con el número económico/serie 158.
El motivo del enojo: Al ver que la combi venía totalmente llena, las pasajeras optaron por salvaguardar su integridad y decidieron no subirse.
La agresión: Ante la negativa de las usuarias, el chofer reaccionó de forma violenta y agresiva, lanzándoles una botella de agua antes de darse a la fuga.
Exigen la intervención de IMOVEQROO y Tránsito de Cancún
La denuncia digital fue etiquetada directamente a las cuentas oficiales del Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (IMOVEQROO), la Dirección de Tránsito y Movilidad de Cancún, así como a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Benito Juárez, con el fin de que se abra un expediente administrativo en contra del operador.
Exigencia ciudadana: Colectivos locales y usuarios de redes sociales recordaron que este tipo de conductas violentas atentan contra el derecho a un transporte seguro y libre de violencia de género. Además, exigieron a los concesionarios un control más estricto sobre el perfil psicológico de las personas a las que les otorgan la responsabilidad de operar el transporte público en el municipio.
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