El municipio de Chetumal arrastra compromisos financieros de dos créditos contratados en 2011 y 2018, cuyo pago se extiende hasta 2028. Aunque la deuda se ha reducido en un 45% bajo la administración de Yensunni Martínez, el lastre financiero sigue limitando la capacidad de inversión en servicios públicos. HR Ratings mejoró la calificación crediticia, pero la pregunta persiste: ¿será suficiente para sacar a Chetumal del rezago?
Othón P. Blanco, el municipio que alberga la capital del estado, sigue cargando con una deuda que parece no tener fin. Aunque las cifras han mejorado en los últimos años, el saldo pendiente de 186 millones de pesos al cierre de 2025 es un recordatorio de los excesos de administraciones pasadas.
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El origen de este pasivo se remonta a dos créditos bancarios estructurados contratados en 2011 y 2018. El primero, por 130 millones de pesos con el IDEFIN, fue firmado en 2011 . El segundo, por 318.7 millones de pesos con Banobras, data del 1 de marzo de 2018 y tiene un plazo de 17 años, con vencimiento proyectado para 2035. Juntos, suman un total de 448.7 millones de pesos en compromisos financieros, aunque al cierre de 2025 el saldo conjunto se redujo a 186 millones .
Foto: facebook.com/Ayto.OthonPBlanco
La reducción de la deuda: un logro con matices
La administración de la presidenta municipalYensunni Martínez Hernández ha hecho de la reducción de la deuda uno de sus principales estandartes. Y los números le dan la razón. Al cierre de 2021, antes de su primer periodo, el Ayuntamiento debía 334 millones de pesos. Para finales de 2025, la cifra se había reducido a 186 millones, lo que representa una disminución cercana al 45%.
Este logro no pasó desapercibido. HR Ratings, la agencia calificadora, mejoró la calificación crediticia del municipio de HR A- a HR A con Perspectiva Estable . La calificadora destacó que la reducción se logró sin contratar nuevos créditos de corto plazo y gracias a una mayor recaudación local impulsada por la digitalización del pago del predial, programas de descuentos y convenios con contribuyentes .
“El ajuste al alza también responde a una mayor recaudación local durante 2025. El Ayuntamiento facilitó el pago del predial con plataformas digitales, programas de descuentos y convenios con contribuyentes, lo que elevó los ingresos por encima de lo proyectado”, señala el informe de HR Ratings, publicado por La Pancarta de Quintana Roo.
El origen de la deuda: una historia de irresponsabilidad fiscal
Pero para entender el presente, hay que mirar al pasado. La deuda de Othón P. Blanco no es nueva. El municipio ha tenido una larga historia de endeudamiento que se remonta a más de una década.
En 2011, el municipio alcanzó sus máximos niveles de deuda, ubicándose en 2 mil 400 millones de pesos . Para 2012, la deuda total ascendía a 522 millones de pesos, una cifra superior al presupuesto anual del municipio, que era de 520 millones . El Congreso del estado aprobó un crédito de 272 millones de pesos para “salvar del colapso” al Ayuntamiento .
Para 2018, la deuda se había reducido a 423.7 millones de pesos, aunque seguía siendo un lastre. Ese mismo año, el gobierno estatal absorbió una deuda de 980 millones de pesos del Ayuntamiento.
Hasta el 2018, la deuda pública del municipio superaba los 500 millones de pesos, según reportó Ruptura 360 . La administración de Yensunni Martínez heredó un pasivo que, según la alcaldesa, superaba los 600 millones de pesos .
El costo de la deuda: menos inversión en servicios públicos
El problema no son solo los números. La deuda tiene un costo real para los ciudadanos. Cada peso que se destina al pago de intereses y capital es un peso que deja de invertirse en obras, infraestructura, seguridad y servicios públicos .
El crédito de Banobras contratado en 2018, con una tasa de interés del 8.76%, afecta el 53.65% del Fondo General de Participaciones del municipio . Esto significa que más de la mitad de las participaciones federales que recibe Othón P. Blanco están comprometidas para el pago de la deuda.
HR Ratings estima que el municipio mantendrá su fortaleza financiera en los próximos años sin necesidad de adquirir nueva deuda, lo que le permitiría sostener la inversión pública y la operación de servicios . Sin embargo, el pago del crédito de Banobras se extiende hasta 2035, lo que significa que la deuda seguirá siendo un lastre financiero por al menos una década más .
La promesa incumplida: reducir la deuda en un 70%
La alcaldesa Yensunni Martínez había prometido reducir la deuda municipal en un 70% para 2027 . Hasta ahora, la reducción ha sido del 45% . Aunque el avance es significativo, la meta original parece difícil de alcanzar en el tiempo que resta de su administración.
La pregunta que queda en el aire es: ¿será suficiente la reducción de la deuda para mejorar la calidad de vida de los habitantes de Chetumal? Por ahora, los ciudadanos siguen esperando que el “ahorro” financiero se traduzca en más y mejores servicios públicos.
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