Cada 30 de julio se conmemora el Día Mundial del Bordado, una fecha dedicada a reconocer una de las expresiones textiles más antiguas de la humanidad, considerada hoy un símbolo de identidad cultural, memoria colectiva y sustento económico para miles de familias en México y el mundo.
La celebración surgió en 2011 por iniciativa de bordadoras suecas encabezadas por Kerstin Nettelblad, con el objetivo de promover el bordado como una expresión artística universal y fortalecer la comunidad de artesanos que preservan esta tradición generación tras generación.
Contenido

Un arte con miles de años de historia
Los orígenes del bordado se remontan a civilizaciones antiguas. Historiadores han encontrado evidencias de esta práctica en tumbas egipcias con más de tres mil años de antigüedad, así como en culturas de China, Persia, India y diversas regiones del Mediterráneo.
A lo largo de los siglos, el bordado ha evolucionado de una necesidad para decorar prendas y textiles a una manifestación artística capaz de contar historias, transmitir conocimientos y preservar tradiciones.

México, una potencia del bordado tradicional
En México, el bordado forma parte del patrimonio cultural de decenas de pueblos indígenas. Técnicas como el punto de cruz, el pepenado, la cadenilla, el rococó, el deshilado y los bordados mazahuas o tenangos son reconocidos por su riqueza artística y simbólica.
La Secretaría de Cultura destaca que estas piezas reflejan el arraigo al territorio, la cosmovisión de los pueblos originarios y la identidad de comunidades enteras, convirtiéndose además en una importante fuente de ingresos para miles de familias artesanas.

Quintana Roo y el legado de los bordados mayas
En Quintana Roo, el bordado maya ocupa un lugar especial dentro de la cultura local. Huipiles, blusas y textiles elaborados por artesanas de la Zona Maya conservan diseños inspirados en la naturaleza, las tradiciones y la historia de sus comunidades.
Además de preservar conocimientos ancestrales, esta actividad representa una fuente de empleo y desarrollo económico para numerosas familias de municipios como Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Tulum.

Mucho más que hilo y aguja
Actualmente, el bordado también se ha convertido en una herramienta de expresión social, memoria histórica y resistencia cultural. Colectivos de bordadoras alrededor del mundo utilizan esta técnica para plasmar historias, denuncias y mensajes comunitarios, demostrando que cada puntada puede convertirse en una poderosa forma de comunicación.
En el Día Mundial del Bordado, miles de artesanas y artesanos celebran una tradición que sigue uniendo generaciones y que continúa demostrando que el arte también puede tejer identidad, historia y futuro.



Sé el primero en comentar post