La reforma de nacionalidad única aprobada por el Senado ya tiene una consecuencia que puede sentirse directamente en Quintana Roo: quienes aspiren a competir por la gubernatura en 2027 podrían enfrentar un requisito adicional si cuentan con una segunda nacionalidad.
El Senado aprobó este 29 de septiembre una reforma constitucional que establece que quienes busquen la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México deberán no tener otra nacionalidad. La votación terminó con 86 votos a favor y 42 en contra, y el proyecto fue enviado a los congresos estatales para continuar su proceso constitucional.
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Pero hay una precisión fundamental: la reforma todavía no significa que una persona con doble nacionalidad haya perdido su nacionalidad mexicana ni que todos los mexicanos deban renunciar a una segunda ciudadanía.
La restricción está dirigida específicamente a quienes pretendan ocupar los principales cargos del Poder Ejecutivo.
¿Qué significa para Quintana Roo?
El próximo proceso electoral local será especialmente relevante porque Quintana Roo tendrá elección de gubernatura en 2027, además de otros cargos locales. La propia Presidencia ha señalado que la elección de Quintana Roo corresponde a 2027.
Por ello, si la reforma constitucional entra en vigor conforme a sus disposiciones transitorias, el requisito de nacionalidad única podría convertirse en un punto que los partidos y las autoridades electorales tendrán que revisar al momento de registrar candidaturas para la gubernatura.
Actualmente, el artículo 80 de la Constitución de Quintana Roo establece que para ser gobernadora o gobernador se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento y nativo de la entidad, hijo o hija de persona nacida en ella o contar con una residencia efectiva de al menos 10 años inmediatamente anteriores a la elección, además de tener 30 años cumplidos y estar en pleno ejercicio de los derechos políticos.
La reforma federal agregaría un elemento distinto: no tener otra nacionalidad.

¿Un aspirante tendría que renunciar a su segunda nacionalidad?
Ese es uno de los puntos centrales.
El dictamen aprobado establece que, si una persona que pretende registrarse como candidata o candidato cuenta con otra nacionalidad, deberá renunciar a ella antes de solicitar su registro, en los términos que establezca la legislación correspondiente.
Es decir, para una eventual candidatura a la gubernatura de Quintana Roo, la discusión no sería simplemente si la persona nació en México.
También tendría que acreditarse el cumplimiento del nuevo requisito de nacionalidad única, si la reforma concluye todo su proceso legislativo y entra en vigor.
¿Afectaría a todos los candidatos de Quintana Roo?
No.
Este punto debe quedar muy claro para evitar desinformación.
La reforma aprobada se refiere a la titularidad de los Poderes Ejecutivos federal y locales.
Por lo tanto, el impacto directo en Quintana Roo está relacionado con la candidatura a la gubernatura.
No debe interpretarse como una prohibición general para que una persona con doble nacionalidad pueda ser candidata a cualquier cargo de elección popular.
La legislación electoral vigente de Quintana Roo contempla requisitos específicos para gubernatura, diputaciones y ayuntamientos, y actualmente establece reglas diferenciadas para cada tipo de candidatura.
¿Por qué el tema puede ser relevante en un estado como Quintana Roo?
Quintana Roo tiene una relación particularmente estrecha con la movilidad internacional.
Cancún, Playa del Carmen, Tulum y otros destinos concentran comunidades de personas que han vivido, estudiado o trabajado fuera de México, además de familias con vínculos internacionales.
Eso hace que el debate sobre nacionalidad tenga una dimensión local.
La pregunta ya no es solamente “¿tiene doble nacionalidad?”, sino:
¿Qué efecto tendría esa condición si esa persona decide competir por la gubernatura de Quintana Roo?
La respuesta dependerá de cómo concluya el proceso de reforma constitucional y de las reglas que posteriormente se establezcan para acreditar la renuncia a otra nacionalidad.
El debate también alcanzó al propio Senado
La discusión no fue únicamente jurídica.
Durante el debate, legisladores de oposición cuestionaron que la medida pueda restringir los derechos políticos de mexicanos que tienen una segunda nacionalidad.
El senador panista Miguel Márquez Márquez argumentó que muchos mexicanos adquieren otra nacionalidad desde el nacimiento y sostuvo que contar con dos nacionalidades no significa tener menor vínculo con México.
El PAN también sostuvo que la reforma puede afectar los derechos políticos de mexicanos migrantes y cuestionó que una segunda nacionalidad sea utilizada como criterio para determinar su posibilidad de ocupar cargos ejecutivos.
Del otro lado, los legisladores que respaldaron la reforma defendieron que se trata de una condición específica para quienes aspiren a encabezar los Poderes Ejecutivos y que busca garantizar un vínculo jurídico exclusivo con México.
Hay otro detalle que llamó la atención
La discusión incluso tuvo consecuencias dentro del propio Senado.
De acuerdo con la cobertura de la sesión, algunos legisladores con doble nacionalidad no participaron directamente en la votación y fueron llamados sus suplentes. El caso evidenció que la reforma no es un asunto abstracto: también puede tener consecuencias concretas para quienes actualmente ejercen cargos públicos.
¿Qué sigue para que pueda aplicarse?
La aprobación del Senado no significa que la reforma ya esté vigente.
Al tratarse de una modificación constitucional, debe continuar el procedimiento correspondiente con los congresos estatales y las demás etapas previstas para una reforma a la Carta Magna.
Por eso, para Quintana Roo todavía hay una pregunta abierta:
¿La reforma estará vigente y con qué reglas cuando se registre la próxima candidatura a la gubernatura?
Esa respuesta dependerá de la conclusión del proceso constitucional y de las disposiciones que finalmente se publiquen.
Lo que sí deben saber los quintanarroenses
Por ahora, tener doble nacionalidad no significa que un mexicano pierda automáticamente la nacionalidad mexicana.
Tampoco significa que todos los ciudadanos con doble nacionalidad tengan que renunciar a ella.
El cambio aprobado apunta a un supuesto mucho más específico: quienes pretendan competir por la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México.
Para Quintana Roo, la discusión adquiere especial relevancia porque 2027 será año de elección de gubernatura.
Y si la reforma supera todas las etapas necesarias, la nacionalidad de los aspirantes podría convertirse en uno de los requisitos que partidos, autoridades electorales y ciudadanos deberán revisar antes de que aparezcan los nombres definitivos en la boleta.
La doble nacionalidad no desaparece para los mexicanos; lo que está en juego es si podrá ser compatible con una candidatura para gobernar Quintana Roo.
Fuente: Senado de la República



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