Cancún, Quintana Roo.- Por el fuerte sol y las elecciones, los tianguis lucieron con plazas vacíos y con pocas ventas, de acuerdo a la coordinadora Operativa, Paloma Ortega Cuervo, quien dijo que los cancunenses prefirieron quedarse en su casa, protegiéndose de los intensos rayos del sol y la mayoría que podía votar no salió a las urnas.
La entrevistada dijo que eso es malo, porque el abstencionismo no debe imponerse, ya que luego nos enojamos y estamos echando pestes, pero no nos tomamos el tiempo de leer, de informarnos, de saber quiénes son los candidatos que nos representan o qué nos ofrecieron.
Agregó que prácticamente en los tianguis tuvieron a todos los candidatos, a los que escucharon y ahora esperan que los sigan apoyando, ya que son la clase trabajadora; “que no se les olvide que de aquí emana mucha gente del pueblo, que no somos la mayoría, pero si somos muchísimos, directa e indirecta somos entre cinco y seis mil familias”, señaló.
Destacó que ahorita porque estamos en pandemia y hay muchas restricciones, pero en temporada de no pandemia, el tianguis de la región 100, entre vendedores y compradores acuden entre diez y once mil personas, cada domingo, porque convergen los buenos, malos, ricos, pobres,. Jodidos, de todo.
Indicó la entrevistada que acudir a los tianguis es un rito; “hace rato en un espacio que quedó vacío, me tocó ver una familia como de once miembros, todos sentados en la sombra con su raspado, comiendo golosinas, todos con sus bolsas de comida”, aseguró.
Destacó que el tianguis es tradición de olores, colores, sabores y tienen muchos artistas urbanos, que son una delicia para los ojos y los oídos, porque hacen muy buen su trabajo. Aquí vienen los carpinteros, obreros, amas de c asa, artistas, artesanos, peluqueros, un perfumista que hace sus fragancias; es una amalgama y un poco de todo lo que hay en lo0s tianguis”, manifestó.
La directiva de la Unión de Tianguistas de Cancún concluyó al destacar que en los tianguis también hay vendedores chinos, panameños, uruguayos, en donde lo más raro que ha encontrado es; “una pareja de esposo vendiendo tierra por kilo. Un cliente que compró un cuadro, una pintura en doscientos pesos y la vendió, en Monterrey, en 700 mil pesos, Yo compré un libro que se le regaló a un Gobernador, era del año mil 500, la pasta de la portada era de bronce y traía un león”.



