La Estafeta Contra el Cáncer comenzó en 2016 como una iniciativa solidaria de un grupo de motociclistas; diez años después, el proyecto suma casi $17 millones recaudados para instituciones que atienden a personas con cáncer en distintos estados de México.
Lo que comenzó con una expectativa modesta terminó convirtiéndose en una historia de solidaridad que ha recorrido prácticamente todo el país.
En 2016, la idea era sencilla: reunir alrededor de 30 mil pesos entre los integrantes del Moto Club Rocky Point Riders y entregar el dinero a una institución dedicada a atender a personas con cáncer. Sin embargo, la iniciativa comenzó a crecer cuando motociclistas de otros clubes y personas independientes decidieron sumarse.
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La propia organización identifica a Luis Barrios García, entonces presidente del Moto Club Rocky Point Riders, A.C., como fundador de La Estafeta Contra el Cáncer. En una carta fechada en abril de 2026, el club señala que desde aquel primer año el proyecto ha logrado involucrar activamente a más de 25 mil motociclistas.
De 30 mil pesos esperados a casi 17 millones recaudados
El primer resultado superó ampliamente aquella meta inicial.
En su primera edición, realizada en Baja California, se reunieron 288 mil 30 pesos, cantidad destinada a mejorar la atención y los servicios para pacientes con cáncer.
Un año después, la Estafeta llegó a Chihuahua, donde los recursos fueron destinados a la Asociación Vive Sin Cáncer y Grupo Reto. La recaudación aumentó a 421 mil 849 pesos.
El salto más importante llegó en 2018, cuando Sinaloa fue el estado beneficiado. La Asociación Judith, IAC recibió 889 mil 143 pesos, recursos con los que, de acuerdo con la narrativa del proyecto, se logró construir una nueva clínica para atender a personas con cáncer en Guasave.
Ese mismo año comenzó además un mecanismo que terminó siendo fundamental para el proyecto: el registro sistemático de las aportaciones y la publicación de los resultados para mantener un historial de lo recaudado por estado.

Cada año, una causa y un estado distinto
La historia continuó creciendo.
En 2019, Puebla recibió 1 millón 465 mil 440 pesos, destinados a Tik Nime, A.C., institución que brinda atención médica y emocional a personas con cáncer y sus familias.
Para 2020, la recaudación llegó a 1 millón 668 mil 254 pesos y Yucatán fue el estado beneficiado, con recursos entregados a la Fundación Para El Bienestar Natural A.C. y la Asociación de Mujeres Yucatecas Contra el Cáncer, A.C.
En 2021, Baja California Sur recibió 1 millón 884 mil 502 pesos, destinados a Oleadas de Luz, A.C., en La Paz, para la adquisición de equipo médico.
Después llegaron:
- 2022: Durango, con 2 millones 100 mil 749 pesos.
- 2023: Hidalgo, con 2 millones 378 mil 487 pesos para la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer de Hidalgo, A.C.
- 2024: Coahuila, con 2 millones 782 mil 148 pesos.
- 2025: Querétaro, con 3 millones 84 mil 549 pesos.
Con esas diez primeras ediciones, el propio historial de la organización registra 16 millones 963 mil 151 pesos acumulados.

Una motocicleta como hilo conductor
Pero la historia no se explica solamente por el dinero.
La Estafeta tiene literalmente una ruta sobre ruedas. El proyecto establece que una motocicleta sale de La Paz, Baja California Sur, y recorre los 32 estados de la República Mexicana hasta llegar al estado que será beneficiado.
Al llegar, se realiza el recuento final de las aportaciones y se cierra una edición antes de definir el siguiente estado que recibirá el apoyo.
Las aportaciones que se reúnen en cada estado no se concentran simplemente en una bolsa común: de acuerdo con la documentación del proyecto, son depositadas en la cuenta bancaria proporcionada por la institución beneficiaria.
Incluso los gastos que implica mantener la Estafeta en movimiento —alimentación, hospedaje, combustible y reparaciones— son cubiertos mediante aportaciones de integrantes de Rocky Point Riders vinculadas a la venta de artículos como gorras, parches, camisetas y pines.

Una historia que empezó con pocos y terminó cruzando México
Hay algo particularmente significativo en el origen de esta historia: no nació como una gran campaña nacional ni con una millonaria meta de recaudación.
Nació con una expectativa de apenas 30 mil pesos.
La respuesta de personas ajenas al club hizo que aquel primer esfuerzo creciera. Después llegaron más motociclistas, más clubes, más estados y, con los años, instituciones que recibieron recursos para equipo médico, atención de pacientes, apoyo a familias e incluso infraestructura.
La documentación de 2026 señala que durante diez años consecutivos el proyecto ha apoyado a instituciones en distintos estados y que más de 25 mil motociclistas han participado activamente.
Así, detrás de una motocicleta que atraviesa México existe una historia que comenzó hace una década con una idea mucho más pequeña: que un grupo de personas podía hacer algo por quienes enfrentaban el cáncer.
Y aquel primer intento de reunir 30 mil pesos terminó convirtiéndose, según el historial presentado por la propia organización, en una suma cercana a 17 millones de pesos destinados a causas contra el cáncer.



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