Gobierno analiza explotar gas natural para reducir dependencia de Estados Unidos
El debate sobre el fracking en México volvió al centro de la conversación nacional luego de que el gobierno federal anunciará la creación de un comité científico que evaluará si el país debe explotar gas natural mediante esta técnica.
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Durante la conferencia matutina del 15 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que especialistas de universidades y centros de investigación analizarán la viabilidad de utilizar fractura hidráulica en territorio mexicano, principalmente con el objetivo de reducir la fuerte dependencia energética que México mantiene con Estados Unidos.

Un comité científico evaluará la técnica
El grupo de análisis estará integrado por expertos de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Politécnico Nacional y el Instituto Mexicano del Petróleo.
Su tarea será estudiar durante las próximas semanas si el fracking puede aplicarse en México con tecnologías modernas que reduzcan su impacto ambiental.
El gobierno espera recibir un primer dictamen en aproximadamente dos meses, el cual ayudará a determinar si el país puede avanzar hacia la explotación de gas natural en yacimientos no convencionales.
El gran problema: la dependencia del gas
Actualmente México importa cerca de tres cuartas partes del gas natural que consume, y casi todo proviene de Estados Unidos.
Este combustible es fundamental para el país, ya que alimenta gran parte de las plantas de generación eléctrica y también es utilizado por diversas industrias.
La dependencia quedó en evidencia durante la tormenta invernal que afectó a Texas en 2021, cuando el suministro de gas hacia México se redujo y provocó apagones en varias regiones del país.
Ante este escenario, el gobierno busca alternativas que permitan fortalecer la seguridad energética nacional.
¿Qué es el fracking y por qué genera polémica?
El fracking, o fracturación hidráulica, es una técnica utilizada para extraer gas o petróleo atrapado en formaciones rocosas profundas.
Para lograrlo, se perforan pozos en el subsuelo y se inyecta agua, arena y químicos a alta presión con el fin de fracturar la roca y liberar el hidrocarburo.
Esta tecnología transformó el mercado energético en Estados Unidos durante la última década, pero también ha generado fuertes críticas por sus posibles impactos ambientales, entre ellos el uso intensivo de agua, el riesgo de contaminación de acuíferos y la emisión de gases contaminantes.
El dilema energético del país
México posee importantes reservas de gas no convencional, especialmente en regiones del norte del país. Sin embargo, explotarlas requiere precisamente el uso del fracking.
Por ello, el gobierno federal ha planteado que el análisis del comité científico será clave para determinar si existen tecnologías que permitan aplicar esta técnica de forma más segura para el medio ambiente.
La discusión apenas comienza y podría definir el rumbo de la política energética del país en los próximos años.
Mientras los especialistas trabajan en su dictamen, el tema ya ha abierto una conversación nacional sobre cómo equilibrar la necesidad de energía con la protección del medio ambiente.
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