CEUTA, ESPAÑA. — La Asociación Plataforma en Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente (DAUBMA) presentó una denuncia formal ante la Guardia Civil tras la muerte violenta de una cría de delfín mular (Tursiops truncatus) en la playa de El Trampolín, en la ciudad autónoma de Ceuta. De acuerdo con los documentos, vídeos e informaciones aportados por testigos a las autoridades, el cetáceo —una especie estrictamente protegida por la legislación española y europea— fue extraído del agua por un grupo de personas asentadas de forma improvisada en la zona costera, quienes lo manipularon, exhibieron y presuntamente golpearon hasta causarle la muerte.

El caso ha sido remitido a la Fiscalía de Medio Ambiente para identificar a los responsables y determinar si incurrieron en delitos contra la fauna protegida y maltrato animal agravado con resultado de muerte.
Manipulación, agresiones y denuncia ante el Seprona
Los reportes recabados por las organizaciones conservacionistas y medios locales detallan la secuencia de los hechos ocurridos en el litoral ceutí:

- Varamiento inicial e interacción: La cría de delfín mular se aproximó desorientada a la orilla de la playa de El Trampolín. Según testimonios y grabaciones difundidas en redes sociales, un grupo de hombres asentados en el campamento improvisado sacó al animal del mar, sosteniéndolo en el aire y exhibiéndolo mientras proferían gritos.
- Agresión física y hallazgo: Testigos presenciales informaron que, tras una primera manipulación, el animal fue reintroducido al agua, pero posteriormente fue capturado de nueva cuenta y agredido. Horas más tarde, el cuerpo sin vida de la cría fue localizado entre las rocas de la playa con señales visibles de traumatismo craneal.
- Acciones legales y marco penal: DAUBMA solicitó el inicio de diligencias urgentes, la elaboración de peritajes veterinarios y el análisis de los materiales audiovisuales para identificar a los implicados. En España, la muerte intencionada o por negligencia grave de un ejemplar de especie protegida puede acarrear penas de hasta dos años de prisión y sanciones económicas que alcanzan los dos millones de euros.
Las autoridades del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil mantienen abierta la investigación para esclarecer la causa exacta del deceso y deslindar las responsabilidades penales correspondientes.
Sigue leyendo: Apple presenta el iPhone Duo: su primer teléfono plegable redefine la compañia



Sé el primero en comentar post