La Guardia Revolucionaria de Irán anunció este martes 31 de marzo que atacará a partir del miércoles 1 de abril las oficinas de empresas tecnológicas estadounidenses en Medio Oriente, a las que calificó como “compañías terroristas espías” y “objetivos legítimos” en el marco de la guerra que mantiene con Estados Unidos e Israel desde el pasado 28 de febrero.
En un comunicado difundido por la agencia Tasnim, el cuerpo militar de élite precisó que los ataques comenzarán a las 20:00 hora local iraní (16:30 GMT) del miércoles 1 de abril . “Se recomienda a los empleados de estas instituciones que, para preservar sus vidas, se alejen inmediatamente de sus lugares de trabajo”, añadió el texto.
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Las 18 empresas en la mira
La Guardia Revolucionaria publicó una lista de 18 compañías estadounidenses a las que acusó de participar en operaciones de inteligencia y espionaje contra Irán . Entre ellas figuran:
· Apple
· Google
· Microsoft
· Meta (propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp)
· Tesla
· Intel
· IBM
· Boeing
· Nvidia
· Oracle
· Palantir
· Cisco
· HP
· JP Morgan
· General Electric (GE)
· G42 (empresa de inteligencia artificial de Emiratos Árabes Unidos)

La advertencia señaló que estas empresas “deben atenerse a la destrucción de sus unidades correspondientes a cambio de cada asesinato cometido en Irán” . El comunicado también instó a los civiles que residan en un radio de un kilómetro de estas instalaciones en Medio Oriente a abandonar sus hogares y trasladarse a zonas seguras.
Contexto: una guerra que se extiende al ámbito tecnológico
La amenaza se produce en el marco del conflicto abierto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que comenzó el 28 de febrero con los ataques conjuntos denominados “Operación Furia Épica” (EE.UU.) y “Operación León Rugiente” (Israel), que dejaron como saldo la muerte del entonces líder supremo iraní, Alí Jameneí, y otros altos mandos militares y civiles.
Desde entonces, Irán ha respondido con oleadas de ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses e israelíes en la región, además del cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo comercializado a nivel mundial.
Este martes, el Ejército iraní también reivindicó ataques con drones suicidas contra centros estratégicos de comunicación, telecomunicaciones e industria de Siemens, Telecom y AT&T en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv y en la ciudad israelí de Haifa.
Ataques previos a centros de datos en el Golfo
La amenaza contra las tecnológicas no es la primera acción de Irán contra la infraestructura digital en la región. A principios de marzo, drones iraníes atacaron tres centros de datos de Amazon Web Services (AWS) en Emiratos Árabes Unidos y Baréin, dos de los cuales recibieron impactos directos.
Estos centros de datos forman parte de la creciente inversión de los países del Golfo en inteligencia artificial y tecnología. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos han invertido miles de millones de dólares en chips e infraestructura mediante acuerdos con Nvidia, AMD y otras compañías.

Daniel Silverberg, analista del Centro para la Nueva Seguridad Estadounidense, señaló que Irán “sabe perfectamente lo que está atacando”.
“Para el futuro de estos países es crítico diversificarse hacia la tecnología, y está apuntando específicamente a sus centros de datos e infraestructura energética para golpearlos donde más duele”, declaró al medio The Hill.
Escalada cibernética paralela
Paralelamente a las amenazas físicas, la guerra ha intensificado los ciberataques. El grupo hacktivista proiraní Handala Hack, vinculado al Ministerio de Inteligencia de Irán, reivindicó el pasado viernes la vulneración de los correos electrónicos personales de Kash Patel, director del FBI, publicando fotografías y documentos obtenidos de su cuenta personal.
El FBI confirmó la intrusión y ofrece una recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca a la identificación del grupo. También se reportó un ataque cibernético contra la empresa estadounidense de dispositivos médicos Stryker, que fue reivindicado por Handala como represalia por bombardeos que habrían causado la muerte de escolares iraníes.
La empresa de ciberseguridad Unit 42, de Palo Alto Networks, reportó que desde el inicio del conflicto se han detectado más de 7,300 URL de phishing relacionadas con el conflicto y una ola de campañas de fraude financiero dirigidas a empresas y consumidores en la región. Los analistas advierten que contratistas de defensa estadounidenses, infraestructura crítica y empresas vinculadas a Israel podrían ser los próximos objetivos.
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