Laguna de Bacalar enfrenta grave amenaza ambiental
La Laguna de Bacalar, uno de los principales atractivos naturales de Quintana Roo, enfrenta una grave amenaza ambiental debido al crecimiento descontrolado de lirio acuático y la eutrofización de sus aguas. Esta situación pone en riesgo tanto su biodiversidad como su capacidad para seguir siendo un motor económico vital para la región.
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Lirio acuático y eutrofización: una amenaza constante
Según expertos e investigadores, la presencia de una extensa área de fangos oscuros en la zona costera de Bacalar ha creado el ambiente ideal para el crecimiento del lirio acuático (Eichhornia crassipes).
Esta especie invasora favorece el proceso de eutrofización, que se produce cuando el exceso de nutrientes en los cuerpos de agua genera una capa de algas que impide la entrada de luz solar y agota el oxígeno, provocando un desequilibrio ecológico.

María Luisa Villarreal Sonora, investigadora en ecología, explicó que este fenómeno es alimentado por desechos humanos que se filtran desde varios puntos del poblado hacia la laguna, contribuyendo a la proliferación del lirio y la acumulación de fangos.
Factores que agravan la situación
La falta de oxigenación adecuada en la laguna acelera la descomposición de materia orgánica y favorece la expansión de manchas de lirio. A esto se suman la ausencia de mantenimiento en las áreas afectadas y políticas como los “miércoles de no navegación”, que limitan el movimiento del agua y empeoran el panorama.
Además de la degradación ecológica, el lirio acuático sirve como refugio para mosquitos y otros insectos que pueden transmitir enfermedades, lo que representa un riesgo para la salud pública. La pérdida de zonas de nado y la imagen negativa que proyecta la laguna también afectan al turismo, principal fuente de ingresos de Bacalar.
Soluciones urgentes y participación comunitaria
Villarreal Sonora enfatizó que la solución no radica en prohibiciones extremas, sino en la implementación de acciones concretas y sostenibles. Entre las medidas urgentes, destacó la necesidad de establecer programas de limpieza permanente para remover el lirio y oxigenar las aguas. También propuso crear estrategias de manejo de aguas residuales para evitar la filtración de nutrientes hacia la laguna.
La participación activa de la comunidad, especialmente de restauranteros y operadores turísticos, es crucial para la conservación del ecosistema de Bacalar. La experta destacó que años de inacción y políticas mal orientadas han exacerbado el problema, y si no se actúa de inmediato, no solo se perderá la belleza de la laguna, sino también su capacidad para sostener la vida y la economía local.
La Laguna de Bacalar necesita atención urgente para preservar su biodiversidad y atractivo turístico. La comunidad y las autoridades deben unirse para revertir este alarmante deterioro y garantizar un futuro sostenible para este invaluable recurso natural.
Fuente: 24 hrs Quintana Roo
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