El Cuarto Informe de Gobierno de Mara Lezama no sólo estuvo marcado por el recuento de obras y cifras; también dejó un mensaje político directo: la gobernadora acusó a sus adversarios de intentar desacreditar a su administración y frenar el proyecto de transformación en Quintana Roo.

Durante su discurso, Lezama aseguró que la consolidación de su gobierno ha generado resistencias de quienes, dijo, buscan recuperar privilegios y debilitar las bases del proyecto que encabeza.
La gobernadora habló incluso de una “guerra política articulada por la derecha conservadora”, a la que sumó intereses personales y cálculos anticipados que, según sostuvo, buscan dividir al movimiento.
“No nos van a detener ni nos van a arrebatar la convicción de seguir transformando a Quintana Roo”, advirtió ante los asistentes al informe, dejando claro que su administración mantendrá el rumbo pese a las críticas y confrontaciones políticas.


El mensaje político acompañó un balance en el que Mara Lezama presumió que más de 200 mil quintanarroenses salieron de la pobreza, una reducción superior al 50% de la deuda pública y avances en transparencia, además de inversiones millonarias en salud, infraestructura y movilidad.
En seguridad, sostuvo que los homicidios dolosos disminuyeron más de 60%, mientras que en turismo destacó que durante 2025 el estado recibió más de 28 millones de visitantes y una derrama superior a los 18 mil millones de dólares.


Con el discurso de cierre, la gobernadora buscó dejar una definición política rumbo a la segunda mitad de su administración: defender lo alcanzado, mantener la unidad del movimiento y enfrentar a quienes, desde su perspectiva, buscan frenar la transformación en Quintana Roo.
“El cambio iniciado en Quintana Roo, ya nadie lo para”, sentenció.




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