Thomas Wenski, arzobispo de Miami, lanzó un exhorto a la Iglesia católica para que ejerza una mayor presión política en defensa de los inmigrantes. En una entrevista con EFE, señaló que no basta con hablar: “tenemos que actuar” y exigir al Congreso y a la Administración estadounidense cambios reales en las leyes migratorias.
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Crítica a la política de deportaciones
Wenski expresó su rechazo a lo que describió como “deportación masiva”, diciendo que dicha estrategia no ayudará a nadie y que debe haber un giro hacia políticas más justas. Además, pidió que las autoridades federales reconozcan el papel fundamental de los inmigrantes en la economía de Estados Unidos.

Defensa de una migración digna
El arzobispo recalcó que los agentes migratorios deben tratar con humanidad a quienes huyen de la pobreza, la violencia o la persecución. Señaló que los obispos de EE. UU. han sido una voz constante en favor de la dignidad de los migrantes, pero que ese compromiso debe ir más allá de las palabras.
Propuestas concretas: vías legales y reforma migratoria
Wenski abogó por expandir caminos legales para que los migrantes sin antecedentes penales puedan regularizar su estatus. Según él, esa es una estrategia más rentable, humana y sostenible que deportar trabajadores ya integrados.

Contexto eclesial y humano
La comunidad católica de Miami, que incluye a latinos y haitianos, es testigo diario de los desafíos de la migración. Wenski subrayó que la Iglesia debe ser “un hogar para todos”, especialmente para los recién llegados, tal como lo ha defendido también el papa Francisco.





