La publicación de los números que llevaron a Gino Segura a la coordinación estatal reavivó las inconformidades internas.
Marybel Villegas cuestionó la metodología y anunció un recorrido por los 11 municipios, mientras Rafael Marín, otro de los aspirantes, ya se reunió con el ganador para hablar de la unidad.
La publicación de los resultados de la encuesta con la que Morena definió a Eugenio “Gino” Segura como coordinador estatal rumbo a 2027 abrió una nueva etapa de tensión interna en Quintana Roo: mientras Rafael Marín se reunió con el ganador para hablar de unidad, Marybel Villegas desconoció los resultados y anunció que recorrerá los 11 municipios para hablar directamente con la militancia.

La designación de Segura se conocía desde el pasado 15 de septiembre. Lo que Morena hizo público esta semana fueron finalmente los resultados de las mediciones que sustentaron esa decisión, un ejercicio que el partido presentó como parte de su proceso interno para definir a sus coordinadores estatales rumbo a las elecciones de 2027.
A nivel nacional, Morena informó que utilizó encuestas espejo realizadas por distintas empresas para evaluar a los aspirantes.
En Quintana Roo, los números colocaron a Gino Segura en el primer sitio en los distintos indicadores difundidos por el partido. En conocimiento obtuvo 54.66%, seguido por Ana Patricia Peralta con 45.49%, Marybel Villegas con 32.19% y Rafael Marín con 30.38%.
En preferencia para encabezar la candidatura, Segura registró 36.08%, frente a 14.41% de Ana Paty Peralta, 10.45% de Rafael Marín y 4.60% de Marybel Villegas.
El dato que detonó la inconformidad fue precisamente la distancia entre esos resultados y la percepción que algunos de los participantes tenían sobre su posicionamiento.
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Marybel desconoce la encuesta
Marybel Villegas fue la aspirante que públicamente rechazó los resultados. La diputada federal cuestionó la metodología y señaló que no se hicieron públicos elementos que, a su juicio, permitirían verificar cómo se realizaron las mediciones, entre ellos las empresas encuestadoras, la metodología y los criterios utilizados.
Villegas incluso afirmó que las cifras presentadas no corresponden con la realidad política que observa en Quintana Roo y señaló que el proceso fue opaco. También sostuvo que el resultado no representa todavía la elección de un candidato a la gubernatura, pues el proceso electoral formal aún no inicia.

Su siguiente movimiento ya está definido: recorrer los 11 municipios de Quintana Roo, reunirse con militantes y ciudadanos y explicar su posición sobre el proceso interno.
El primer encuentro ya ocurrió en Cancún, donde convocó a militantes, fundadores de Morena y ciudadanos inconformes con la definición.
Rafael Marín toma otro camino
En contraste, Rafael Marín, quien también aspiraba a encabezar el proyecto de Morena en Quintana Roo, optó por mantener el diálogo con el grupo ganador.
Gino Segura informó que ya sostuvo un encuentro con Marín como parte de las reuniones que está realizando con los distintos participantes del proceso para buscar la unidad interna. También ha señalado que pretende reunirse con otros aspirantes y sus equipos.
La reunión tiene una lectura política particular: Marín representaba a uno de los grupos identificados con los fundadores y sectores históricos de Morena en Quintana Roo. Después de no obtener la coordinación estatal, su permanencia dentro del partido y su eventual participación en las candidaturas de 2027 dependerán de los acuerdos que se construyan en los próximos meses.
El verdadero reto para Morena
Con los resultados ya publicados, la disputa deja de estar únicamente en quién ganó la encuesta y se traslada a una pregunta más compleja: ¿qué ocurrirá con los grupos que no quedaron conformes con el proceso?
En el caso de Marybel Villegas, su decisión de recorrer el estado coloca el cuestionamiento a la encuesta directamente en las bases del partido. La legisladora ha planteado que quiere escuchar a la militancia antes de decidir los siguientes pasos.
En el caso de Rafael Marín, el acercamiento con Gino Segura apunta hacia una ruta distinta: permanecer dentro del movimiento y buscar espacios de participación en las decisiones que vienen.

Este reacomodo ocurre además en un momento en que Morena enfrenta tensiones internas en distintos estados después de la definición de sus candidaturas rumbo a 2027. La publicación de los resultados pretendía aportar transparencia al proceso, pero en algunos lugares también hizo visibles las inconformidades de los aspirantes que quedaron fuera.
En Quintana Roo, la fractura todavía no puede darse por hecha, pero las señales de inconformidad ya son públicas: una de las principales aspirantes desconoce el resultado y recorrerá el estado para hablar con la militancia; otro de los contendientes ya se reunió con el ganador para construir acuerdos.
La pregunta ahora es si Morena conseguirá mantener juntos a los distintos grupos que construyeron el partido en Quintana Roo o si el proceso de selección de 2027 terminará provocando la salida o el alejamiento de algunos de sus liderazgos históricos.
Por ahora, la encuesta que debía cerrar la disputa interna terminó abriendo una nueva etapa: la de los reacomodos, las negociaciones y la definición de quiénes permanecerán dentro del proyecto morenista rumbo a 2027.
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