Chetumal, Q. Roo.- En plena contingencia, inspectores de Fiscalización, Reglamento y Vía Pública del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, extorsionan a vendedores ambulantes y agudizan el riesgo de propagación del COVID-19.
El temor a represalias de los afectados impide se proceda en contra de los empleados señalados.
El director de Reglamento, Fiscalización y Via Pública, Emmanuel Magaña Cirerol, ha sido de los funcionarios más cuestionados por supuestamente solapar excesos y corrupción de su personal.

Desde hace más de una semana se prohibió a habitantes de Mayabalam y Kuchumatán y otras comunidades, el paso a Chetumal a vender en los alrededores del Mercado Lázaro Cárdenas. Sin embargo, se observan vendedores ambulantes en las banquetas del centro de abasto.
Inspectores de Reglamento, Fiscalización y Vía Pública del Ayuntamiento de Othón P. Blanco le permiten a cambio de “cuotas” no reportadas a la autoridad municipal.
Y es que tales funcionarios, según los vendedores, exigen pagos dobles por conceptos inexistentes, tales como descarga de productos y derecho a venta en vía pública.
“Manuel”, vendedor ambulante foráneo, denunció que por “el derecho a carga y descarga” los inspectores les cobran 250 pesos. Tal cobro generalmente les aplican del amanecer a la mañana. Luego viene “el permiso” por ventas, el cual es de 200.
Con tales pagos los dividendos de los ambulantes disminuyen notablemente, inclusive en varios casos no obtienen.

“Nos exigen este pago porque según corresponden a impuestos del Ayuntamiento… Y es que están pasando dos veces… Ya es mejor rnos porque no nos resulta… Con eso del coronavirus estamos siendo afectados y más por los inspectores”, denunció.
Hace más de una semana por disposición de autoridades estatales se prohibió el paso por le filtro sanitario establecido en el Centro de Cómputo y Comando (C-4) de Chetumal, el paso a vendedores provenientes de zonas rurales, pero en las banquetas de los mercados aún existen.
No se respetan las disposiciones mínimas, como “la sana distancia” y uso de “cubre-bocas”, por mencionar algunos casos, y el riesgo de propagación de COVID-19 es elevado.


