Los New England Patriots derrotaron este domingo 10-7 a los Denver Broncos en un partido histórico marcado por una intensa tormenta de nieve en el Empower Field at Mile High, resultado que les otorgó el pase a su duodécimo Super Bowl, el mayor número en la historia de la NFL.
El triunfo tiene un valor especial para Nueva Inglaterra, ya que nunca había ganado una eliminatoria en Denver, donde los Broncos se habían impuesto en los cuatro enfrentamientos previos de postemporada, incluidas las finales de la Conferencia Americana de las temporadas 2013 y 2015. Sin embargo, las condiciones climáticas extremas y la situación del mariscal de campo local cambiaron el rumbo de la historia.

Tormenta de nieve cambia el destino del partido en Denver
El encuentro comenzó con clima soleado y condiciones ideales, pero todo se transformó tras el descanso, cuando una nevada intensa redujo la visibilidad y prácticamente anuló el juego ofensivo de ambos equipos en la segunda mitad.
A esta adversidad se sumó el reto de los Broncos de jugar sin su quarterback titular, Bo Nix, quien sufrió una lesión en el hombro en el partido anterior y fue sometido a cirugía durante la semana. Su lugar fue ocupado por Jarrett Stidham, quien asumió una misión casi imposible pese a su amplia trayectoria en la liga, pero con escasa experiencia como titular.
Buen inicio de Stidham y respuesta de los Patriots
Stidham sorprendió en el arranque del partido, mostrando seguridad y liderazgo. En la segunda serie ofensiva de Denver conectó un pase de 42 yardas con Marvin Mims, seguido de un pase de anotación para Courtland Sutton, colocando a los Broncos arriba en el marcador con una serie de cinco jugadas y 59 yardas en menos de dos minutos.
No obstante, tras ese inicio prometedor, el mariscal de campo de Denver comenzó a sufrir ante la férrea defensa de los Patriots, que fue ajustando y ganando terreno conforme avanzó el partido.

El empate llegó cerca del descanso con un touchdown por tierra de Drake Maye, quarterback de Nueva Inglaterra, quien se convertirá en el mariscal de campo más joven en iniciar un Super Bowl desde Dan Marino.
Antes del medio tiempo, ambos equipos fallaron intentos de gol de campo de larga distancia, con el viento comenzando a hacerse presente como anticipo de lo que vendría en la segunda mitad.
El gol de campo decisivo y un final dramático
Al inicio del tercer cuarto, la nieve comenzó a caer con fuerza. En medio de condiciones cada vez más complicadas, el venezolano Andy Borregales anotó un gol de campo de 23 yardas, que terminaría siendo definitivo para el triunfo de los Patriots.
Las ofensivas quedaron prácticamente neutralizadas: los jugadores resbalaban, el balón era difícil de controlar y los uniformes blancos de Nueva Inglaterra los hacían casi invisibles sobre el campo nevado. Tanto Borregales como Will Lutz fallaron nuevos intentos de gol de campo.
En los instantes finales, Stidham tuvo la oportunidad de convertirse en héroe, pero su pase de más de 30 yardas dirigido a Mims fue interceptado por Christian Gonzalez, sellando la victoria de los Patriots.
Patriots buscan su séptimo título de la NFL
Con este triunfo, los Patriots disputarán su duodécimo Super Bowl, donde buscarán su séptimo Trofeo Vince Lombardi, lo que les permitiría superar a los Pittsburgh Steelers como el equipo más ganador en la historia de la NFL.

Nueva Inglaterra espera a su rival, que saldrá del duelo entre los Los Angeles Rams y los Seattle Seahawks, quienes disputan este mismo domingo la final de la Conferencia Nacional.
El Super Bowl LX se jugará el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, casa de los San Francisco 49ers.
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