El mundo del heavy metal está de luto. Philip Anthony Campbell, conocido artísticamente como Phil Campbell y legendario guitarrista de Motörhead, falleció este viernes 13 de marzo a los 64 años en un hospital de Gales, tras no superar las complicaciones derivadas de una “operación mayor y compleja” a la que había sido sometido días antes.
La noticia fue confirmada en la madrugada del sábado por sus hijos a través de la cuenta oficial de Instagram de su actual banda, Phil Campbell and the Bastard Sons, donde militan Todd, Dane y Tyla Campbell junto al baterista Nicky Griffiths.
“Es con gran tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado padre, Philip Anthony Campbell, quien falleció pacíficamente anoche después de una larga y valiente batalla en cuidados intensivos tras una compleja operación mayor”, rezaba el comunicado familiar.
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Un “Bampi” para los suyos, un “rayo de luz” para el rock
La familia describió al músico como “un esposo devoto, un padre maravilloso y un abuelo orgulloso y cariñoso, conocido cariñosamente como ‘Bampi'”.
“Era profundamente querido por todos los que lo conocieron y lo extrañaremos inmensamente. Su legado, su música y los recuerdos que creó con tantos vivirán para siempre”, añadieron, pidiendo respeto y privacidad en estos momentos difíciles.

La cuenta oficial de Motörhead, la banda que lo catapultó a la fama, se sumó al duelo con un emotivo mensaje: “El mundo acaba de perder un inmenso rayo de luz, y estamos devastados”.
En el texto, describieron a Campbell como “un maravilloso guitarrista, compositor e intérprete que llevaba a Motörhead en las venas”, destacando su sentido del humor y su amor por la vida.
Trayectoria: 31 años al servicio del ‘rock and roll’
Nacido el 7 de mayo de 1961 en Pontypridd, Gales, Campbell comenzó a tocar la guitarra desde niño, influenciado por Jimi Hendrix, Tony Iommi y Jimmy Page. Antes de dar el salto a la fama, cofundó la banda Persian Risk, vinculada a la Nueva Ola del Heavy Metal Británico.
Su gran oportunidad llegó en 1984. Tras la salida del guitarrista Brian Robertson, Lemmy Kilmister lo reclutó para Motörhead junto a Michael “Würzel” Burston, transformando la banda en un cuarteto por un tiempo.

A partir de entonces, Campbell se convirtió en el pilar rítmico y solista del sonido de la banda, participando en álbumes fundamentales como Orgasmatron (1986), 1916 (1991) o Bastards (1993).
Permaneció en la banda durante 31 años, hasta su disolución en 2015 tras el fallecimiento de Lemmy, lo que le convirtió en el miembro más longevo después del propio líder.
Tras ese duro golpe, formó Phil Campbell and the Bastard Sons con sus hijos, publicando discos como The Age of Absurdity (2018) y We’re the Bastards (2020) y manteniendo vivo el espíritu del rock’n’roll en los escenarios de todo el mundo.
Últimos días y homenajes
El bajista y baterista sueco Mikkey Dee, compañero de Campbell en Motörhead desde 1992 hasta el final, también dedicó unas sentidas palabras: “Era el tipo más divertido que he conocido y el mejor guitarrista de rock con el que he tocado.
Su vibración y su feeling por el rock eran sobresalientes”. Dee añadió: “Duerme bien, mi amigo y soldado del rock. Saluda a Lemmy, Würzel, Filthy y Eddie. Estoy seguro de que formaréis una pandaila loca allí arriba”.
El estado de salud de Campbell ya había generado preocupación semanas atrás, cuando la banda canceló una gira programada para marzo en Australia debido a su delicado estado.
A pesar de ello, recientemente habían ofrecido un concierto con entradas agotadas en su ciudad natal, Pontypridd, en el Muni Arts Centre, que hoy lo recuerda como “una enorme influencia en la industria musical”.


