Un testimonio compartido en redes sociales reabrió la discusión sobre los límites de la crianza, el acoso escolar y la igualdad en la resolución de conflictos infantiles. Una madre de familia expuso el caso de su hijo, quien durante meses fue víctima de agresiones físicas y verbales por parte de una compañera de clase, situación que derivó en la negativa del menor a asistir a la escuela.
De acuerdo con el relato, la familia agotó los canales institucionales solicitando la intervención de los docentes, la dirección del plantel y los padres de la menor, sin obtener una solución definitiva a la conducta hostil.

La manipulación de discursos e impunidad escolar
El detonante que llevó a la madre a cambiar su postura pedagógica fue la respuesta recurrente que la menor utilizaba tras agredir al niño:
- Invocación de la norma: “Tú no me puedes hacer nada porque soy niña”, era la frase con la que la estudiante frenaba cualquier reclamo o reacción defensiva, amparándose en estereotipos de protección.
- Cambio de criterio: La madre cuestionó que la máxima tradicional de “a una mujer no se le toca ni con el pétalo de una rosa” sea utilizada para justificar la agresión o la falta de consecuencias en menores.
- Permiso para la autodefensa: Ante la inacción de las autoridades escolares, la madre instruyó a su hijo a apartar a la agresora y defenderse en caso de un nuevo ataque físico, enfatizando que no se trataba de lastimar, sino de fijar un límite firme.

Rechazo a la normalización de la violencia infantil
Dentro de su mensaje, la madre también rechazó contundentemente la idea convencional de justificar el acoso con frases como “te molesta porque le gustas”, señalando que ese tipo de expresiones normalizan la violencia desde la infancia y confunden el afecto con el maltrato.
El caso ha dividido la opinión entre la comunidad digital: mientras un sector respalda el derecho a la legítima defensa frente a la omisión escolar, otros argumentan que la respuesta a la violencia en las aulas no debe recaer en la confrontación directa entre menores, sino en exigencias más estrictas hacia los planteles educativos.
Podrías leer: Refuerzan combate al sargazo en Playa del Carmen con estrategia conjunta



Sé el primero en comentar post