Mahahual defiende su costa ante obra ilegal
En un golpe contundente a la depredación ambiental, inspectores federales de la Profepa clausuraron un proyecto costero en Mahahual por construcción ilegal, después de confirmar el vertido de material en la zona federal marítimo-terrestre sin permisos de impacto ambiental.
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La acción responde a una denuncia ciudadana que alertó sobre rellenos no autorizados justo entre las calles Pargo y Rubia, lo que pone en jaque la integridad ecológica de uno de los destinos más frágiles del Caribe mexicano.

Lo que parecía una obra más se convirtió en símbolo de resistencia: no solo porque carecía del visto bueno de la Semarnat, sino porque su clausura evidencia el poder de la ciudadanía organizada. La Profepa aplicó una medida de “cierre total temporal” amparada en la Ley General del Equilibrio Ecológico, demostrando que la vigilancia ambiental puede frenar intereses que atentan contra el patrimonio natural.
Denuncia ciudadana y vigilancia activa: clave en la clausura
La inspección se realizó el 7 de noviembre gracias al impulso de un comité local de monitoreo ambiental que colabora directamente con la Profepa. Los integrantes alertaron sobre movimientos sospechosos en el malecón, lo que permitió confirmar la presencia de material de relleno en un área que legalmente debe permanecer protegida.
Durante la intervención, las autoridades ambientales constataron que la obra no contaba con la autorización necesaria en materia de impacto ambiental, documento obligatorio otorgado por la Semarnat para operar en zonas costeras. En consecuencia, se aplicó la clausura total temporal para detener la obra y prevenir un daño mayor al ecosistema.
Protección del litoral: un llamado urgente
Este cierre no solo frena una construcción ilegal, sino que representa una advertencia clara: Mahahual requiere vigilancia constante. La Profepa ha mantenido su compromiso de atender denuncias ciudadanas y asegurar que los proyectos cumplan con la normatividad ambiental, especialmente en zonas de alto valor ecológico.
La clausura también pone en el centro del debate la necesidad de un desarrollo responsable. Mahahual, con su belleza natural y su función ecológica clave, no puede permitirse obras sin control ni permisos, menos cuando están en riesgo sus frágiles ecosistemas costeros.





