El Olímpico Universitario explotó tras una semifinal cardíaca ante Pachuca; ahora, los auriazules buscarán romper la sequía y levantar el campeonato frente a La Máquina
Pumas elimina a Pachuca y jugará la final del Clausura 2026 contra Cruz Azul
La Ciudad Universitaria volvió a rugir.
Después de años de frustraciones, eliminaciones dolorosas y torneos irregulares, Pumas está otra vez en una final del futbol mexicano. Y lo logró como más disfruta su afición: sufriendo, peleando cada balón y encendiendo un estadio que terminó convertido en una auténtica locura auriazul.
El conjunto universitario derrotó a Pachuca en una semifinal llena de tensión y consiguió su boleto a la gran final del Clausura 2026, donde enfrentará a Cruz Azul en una serie que desde ahora ya paraliza a buena parte del país. De acuerdo con información publicada por , Jordan Carrillo fue el hombre que terminó inclinando la balanza y desatando la euforia en el Olímpico Universitario.

Y es que el ambiente en CU fue completamente distinto.
Desde horas antes del partido, los alrededores del estadio comenzaron a pintarse de azul y oro. Familias completas, estudiantes, aficionados veteranos y jóvenes que nunca habían visto a Pumas disputar una final llegaron con una mezcla de nervios, ilusión y esperanza.
Porque esta semifinal no era cualquier partido.
Era la oportunidad de volver a creer.

Un partido de tensión, presión y desahogo universitario
Pachuca llegó a Ciudad Universitaria dispuesto a enfriar el encuentro y administrar la ventaja, pero Pumas entendió desde el inicio que el partido tenía que jugarse con intensidad.
Los primeros minutos fueron de presión constante, centros al área y un estadio empujando cada jugada como si fuera la última.
Cada recuperación se gritaba. Cada barrida levantaba aplausos. Cada llegada hacía temblar el Olímpico Universitario.
Y entonces apareció el momento que cambió la noche.
Cuando Jordan Carrillo mandó el balón al fondo de la red, CU explotó.
Gritos. Abrazo entre desconocidos. Bengalas. Aficionados llorando. Y un rugido colectivo que recordó aquellas noches históricas donde Pumas se acostumbró a competir por campeonatos.

Pumas llega encendido… y Cruz Azul también
El pase universitario no solo significa el regreso de uno de los equipos más populares del país a una final de Liga MX.
También revive una rivalidad capitalina que promete emociones fuertes.
Del otro lado estará Cruz Azul, un equipo que llega motivado tras eliminar a Chivas y que buscará conquistar un nuevo campeonato después de varios torneos quedándose cerca.
La final tendrá absolutamente de todo:
- dos aficiones intensas,
- estadios llenos,
- presión mediática,
- cuentas pendientes,
- historia,
- y una ciudad dividida entre azul celeste y azul auriazul.
Además, ambos equipos llegan en gran momento futbolístico.
Pumas fue líder general durante buena parte del torneo y logró eliminar previamente al América en una de las series más emocionantes de la liguilla. Cruz Azul, por su parte, ha mostrado solidez, equilibrio y experiencia en momentos de presión.

La ilusión volvió a aparecer en Ciudad Universitaria
Más allá del resultado, algo cambió alrededor de Pumas en estas últimas semanas.
La conexión con la afición regresó.

Imago7/ Manlio Contreras
Durante años, el club fue señalado por irregularidad, malos torneos y falta de protagonismo. Pero este Clausura 2026 logró reconstruir algo que parecía perdido: la ilusión.
Y eso terminó notándose en la cancha.
Porque el equipo universitario no avanzó únicamente por futbol. También avanzó por carácter, intensidad y una afición que jamás dejó de empujar.
Ahora vienen 180 minutos que pueden cambiarlo todo.
La final ya está lista. Y en Ciudad Universitaria hay una sensación que hacía mucho tiempo no se sentía tan fuerte:
Pumas volvió a creer.
Fuente: López Dóriga
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