El Caribe mexicano enfrenta una crisis ambiental que trasciende las playas cubiertas de algas: el sargazo es ya un fenómeno permanente vinculado al cambio climático global. Ante ello, Quintana Roo se coloca a la vanguardia internacional con la creación del primer Centro de Monitoreo Ambiental del Sargazo, impulsado por la gobernadora Mara Lezama y coordinado por el hidrobiólogo Esteban Amaro Mauricio.
Desde el C5 de Cancún, este centro opera como el “cerebro ambiental” del estado, utilizando tecnología satelital para rastrear el desplazamiento del sargazo desde las costas africanas hasta las playas mexicanas.
En entrevista con la bióloga Graciela Saldaña para el programa Rendija de Luz de Clic Noticias, Amaro explicó que el sistema permite observar en tiempo real la llegada del sargazo y analizar parámetros oceanográficos y climáticos para anticipar su impacto ambiental y económico.
“Podemos ver, vía satélite, todo el sargazo que va arribando hacia las costas del estado de Quintana Roo”, señaló el especialista.
Los datos se comparten con municipios de Quintana Roo, la SEAMA, SEMARNAT, SEMAR y ZOFEMAT, para mejorar la planeación de limpieza y el uso de recursos públicos.
Amaro detalló que 2025 rompió récords históricos, con más de 50 millones de toneladas métricas de sargazo en el Atlántico y el Caribe, de las cuales 100 mil toneladas llegaron al litoral mexicano.
El experto explicó que esta macroalga se desplaza desde África impulsada por nutrientes vertidos por los ríos Amazonas, Orinoco y Misisipi, así como por el aumento de la temperatura marina.
“Le estamos dando todo lo que necesita: nutrientes, temperatura y luz solar. Es el escenario ideal para su expansión”, advirtió.
El impacto no se limita a la superficie: la descomposición del sargazo provoca la llamada marea marrón, que bloquea la luz solar, altera la fotosíntesis, acidifica el agua y afecta los arrecifes, manglares, pastos marinos y fauna como tortugas, peces y manatíes.
Aun así, Amaro destacó el enfoque esperanzador del proyecto:
“El sargazo ya está con nosotros. Hay que aprender a convivir con él y aprovechar su potencial. Hoy en Quintana Roo se desarrollan proyectos de economía circular, como plantas piloto para generar biogás y biodiésel.”
El centro también impulsa la participación ciudadana mediante programas de ciencia comunitaria y el uso de webcams del C5 para validar reportes en tiempo real. Los semáforos de monitoreo diario pueden consultarse en la página de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente.
Finalmente, el coordinador hizo un llamado a los jóvenes:
“Necesitamos más especialistas en geomática, oceanografía y biología marina. Este es un trabajo multidisciplinario que requiere conocimiento, tecnología y compromiso.”
Con esta iniciativa, Quintana Roo se posiciona como un referente mundial en innovación ambiental y gestión sostenible del sargazo, enfrentando con ciencia y colaboración uno de los mayores desafíos ecológicos del siglo XXI.
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