Afirma Oscar Rebora Aguilera, secretario de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) Quintana Roo, que el proyecto de recuperación integral de playas continúa en proceso ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), luego de que el estado solicitó una ampliación del polígono contemplado en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que se mantiene en análisis.
El funcionario explicó que esta ampliación responde a la necesidad de incorporar nuevas áreas críticas afectadas por la erosión costera, un fenómeno que, subrayó, ha avanzado de manera significativa en toda la línea de costa del estado, pero con especial intensidad en Puerto Morelos y parte de Playa del Carmen, donde se han detectado las mayores pérdidas de arenales.
Recordó, que la erosión en Quintana Roo no es un fenómeno reciente, pues desde finales de la década de 1990, expertos advirtieron sobre los riesgos de permitir construcciones hoteleras sobre dunas costeras, modificar corrientes marinas y extraer arena de bancos naturales.

A esto se sumó, en años recientes, el impacto de huracanes como Wilma (2005) y Delta (2020), los cuales redefinieron la línea de costa en Cancún y Riviera Maya.
Rebora recordó que “muchas de las afectaciones actuales derivan de decisiones que se tomaron en décadas pasadas”, cuando la prioridad era el desarrollo turístico acelerado y no existían los estándares ambientales ni la vigilancia institucional de hoy.
El secretario indicó que el equipo técnico trabaja en la evaluación de diversas técnicas de recuperación, que incluyen: Relleno de playas (método tradicional incluido en la MIA) y la Restauración de dunas con vegetación nativa, una práctica más reciente que busca estabilizar los arenales a largo plazo.

Dijo que en el caso de Playa del Carmen, donde el proyecto preliminar ascendía a 800 millones de pesos, el costo final dependerá del método aprobado. Rebora enfatizó que “no sólo se trata de devolver la arena, sino de garantizar que la playa se mantenga estable”.
Con la ampliación solicitada, el proyecto abarcaría: 12 km en Cancún, 12 km en Playa del Carmen, 7 km en Puerto Morelos y 2.5 km en Cozumel.
Este ajuste permitirá integrar zonas donde la erosión se aceleró en los últimos cinco años y que no estaban consideradas en el planteamiento inicial.

Oscar Rebora también confirmó que la SEMA dio vista a la Profepa respecto a centros de hospedaje que han instalado escolleras y estructuras rígidas para retener arena frente a sus playas, una práctica que calificó como “totalmente contraria a los criterios ambientales”, ya que suele beneficiar un tramo de playa mientras agrava la erosión en áreas vecinas.
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