Los recursos financiarán el estudio que definirá cómo recuperar el litoral; especialistas analizarán arena, arrecifes, pastos marinos y erosión antes de plantear las obras
Cancún destina 26 mdp a estudio para rescatar playas
CANCÚN, Quintana Roo. — Cancún prepara una nueva estrategia para enfrentar uno de los problemas que amenaza directamente su principal atractivo turístico: la pérdida de arena en sus playas. Pero los 26 millones de pesos anunciados no significan que mañana comenzarán a rellenarse los arenales.
El dinero corresponde a la elaboración de un estudio integral del litoral, con el que se pretende determinar qué ocurre en diferentes puntos de la costa, qué soluciones necesita cada zona y cuánto costaría posteriormente ejecutar las obras de recuperación.
La información, difundida por Novedades Quintana Roo, señala que un equipo de especialistas realizará el análisis antes de buscar el financiamiento necesario para las intervenciones físicas.
Y esa diferencia es fundamental: los 26 millones son el punto de partida del rescate, no el costo total de recuperar las playas.

¿Qué se pagará con los 26 millones?
El proyecto contempla estudiar el litoral de Cancún desde distintas disciplinas para construir un diagnóstico técnico que permita decidir qué hacer en cada tramo.
No todas las playas pierden arena por las mismas razones ni pueden recuperarse mediante el mismo procedimiento.
Desde mayo, integrantes del Consejo Ciudadano de Planeación habían adelantado que el nuevo modelo pretende incorporar aproximadamente ocho especialistas y una coordinación técnica, con conocimiento en áreas como arrecifes, pastos marinos y bancos de arena.
Los estudios deberán permitir identificar las condiciones de cada zona y determinar dónde podría necesitarse aportación de arena, recuperación de vegetación marina, restauración de arrecifes u otras medidas de protección costera.
También se ha planteado localizar nuevos bancos de arena, precisamente para evitar depender de un solo sitio de extracción.
En otras palabras, los millones se destinarán primero a responder una pregunta básica que durante años ha perseguido a Cancún:
¿cómo recuperar las playas sin que el mar vuelva a llevarse la inversión pocos años después?
Rellenar de arena ya no sería suficiente
Cancún conoce bien el problema.
Durante años, una de las principales respuestas frente a la erosión ha sido bombear grandes cantidades de arena para reconstruir los arenales.
El inconveniente es su duración.
Miriam Cortés Franco, integrante del Consejo Ciudadano de Planeación, ha señalado que los programas de recuperación mediante bombeo pueden tener una vida aproximada de tres a cinco años, por lo que después se requieren nuevas intervenciones.
De ahí que el proyecto actual busque ir más allá del tradicional relleno.
Una de las alternativas que será analizada es la recuperación de pastos marinos, cuyas raíces pueden contribuir a retener sedimentos. También deberán estudiarse arrecifes, dinámica costera y bancos de arena para determinar qué combinación funciona en cada punto.
El planteamiento es que las soluciones sean georreferenciadas: no aplicar una receta idéntica en todo Cancún, sino decidir qué necesita cada sección del litoral.

El problema vale mucho más de 26 millones
Aquí aparece otro punto importante.
El anuncio de los 26 millones no significa que esa cantidad alcance para reconstruir las playas de Cancún.
Primero debe realizarse el diagnóstico y, a partir de sus resultados, definir proyectos específicos, autorizaciones ambientales, costos y fuentes de financiamiento para las obras.
Incluso existe otro obstáculo administrativo.
La Manifestación de Impacto Ambiental disponible para trabajos de recuperación contempla el bombeo de arena, por lo que un modelo integral que incorpore otras intervenciones ambientales requeriría nuevas autorizaciones.
Es decir, todavía existe un camino técnico, ambiental y financiero antes de ver maquinaria recuperando grandes extensiones de playa.
Cancún pelea contra dos problemas distintos
El proyecto llega además en un momento particularmente complejo para las costas quintanarroenses.
Por un lado está la erosión, que provoca pérdida progresiva de arena.
Por otro, el sargazo, cuya recolección también puede contribuir a retirar arena si se realiza de manera inadecuada.
El propio Gobierno federal reconoció recientemente este problema y anunció que la estrategia contra el sargazo incorporará mejores prácticas para evitar que la limpieza termine llevándose parte del arenal. Además, Cancún está entre las cinco zonas prioritarias del Caribe mexicano dentro del nuevo esquema federal de atención al fenómeno.
El municipio reportó previamente la limpieza de más de 18.1 millones de metros cuadrados de arenales y la recolección de 13 mil 208 toneladas de sargazo dentro de sus acciones de manejo costero.
¿De dónde sale el dinero?
El financiamiento para las acciones ambientales de Cancún tiene una conexión directa con la actividad turística.
El municipio cuenta con recursos generados por el Derecho de Saneamiento Ambiental, cobrado a través del hospedaje y destinado mediante reglas específicas a diferentes proyectos.
Los lineamientos municipales establecen que 30% de esos recursos debe dirigirse a programas relacionados con playas y medio ambiente.
Esto vuelve especialmente relevante conocer con precisión cómo se gastarán los 26 millones y, posteriormente, qué proyectos surgirán del estudio.
Porque el verdadero costo apenas podrá conocerse después.
La apuesta es no volver a empezar cada cinco años
La historia de Cancún está ligada a sus playas, pero también a los esfuerzos por conservarlas.
Ahora el reto es evitar que la recuperación vuelva a convertirse simplemente en colocar arena para después observar cómo desaparece gradualmente.
El estudio de 26 millones de pesos deberá entregar las respuestas técnicas para construir una estrategia diferente.
Fuente: Novedades Quintana Roo



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