La apropiación cultural de diseños autóctonos y representativos de diferentes corrientes culturales se han dado a lo largo de los años por parte de grandes marcas de moda.
De acuerdo con la Universidad de Oxford, la definición de este concepto es “la no reconocida o inapropiada adopción de costumbres, prácticas, ideas, etc. De un grupo de personas por parte de otro grupo más dominante.”
Es decir, se denomina apropiación cultural cuando alguien utiliza la cultura de un grupo de personas para su propio beneficio sin dar el reconocimiento que el grupo afectado merece.
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Durante años se ha acusado a varias marcas de moda de realizar copias de diseños que pertenecen a comunidades indígenas y afrodescendientes en México.
En nuestro país existe ya una ley, la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas que prohíbe la extracción de los diseños, sancionada el pasado mes de enero de 2022.
La industria de la moda, el principal
Sin embargo, en la práctica se sigue repitiendo sin que haya sanciones duras para las empresas o personas que las realizan.
“Hay un antes de las redes sociales y un después, a partir del uso de redes sociales es mucho más fácil rastrear ese tipo de prácticas que son extractivistas de las industrias y de las empresas”
consideró la Doctora Amalia Ramírez Graysar, especialistas en textiles, integrante activa del seminario de Estudios sobre indumentaria y Modas en México (SEIMM), en entrevista para SinEmbargo.
En los últimos cuatro o cinco años esto se ha venido conociendo más en México, pero eso no quiere decir que sólo en México ocurra, hay muchos otros países que están también teniendo este tipo de procesos, y no sólo son comunidades indígenas que son sujetas a este tipo de extractivismo, sino en general, cualquier trabajo artesanal, cualquier actividad textil-artesanal puede ser sujeto de esta práctica”, comentó.
El pasado 20 de octubre, la escritora e historiadora Beatriz Gutiérrez Müller reclamó a la firma de moda estadounidense Ralph Lauren por el supuesto plagio que ésta marca hizo de diseños mexicanos.
En una fotografía publicada por la esposa del presidente de la república, evidenció que la marca vendía ropa con similitud a los sarapes originarios de Contla y Saltillo, Coahuila.

“Oye Ralph: ya nos dimos cuenta de que te gustan mucho los diseños mexicanos, sobre todo los que elaboran culturas ancestrales que preservan la tradición textilera. Sin embargo, al tú copiar estos diseños incurres en el plagio, y como sabes, el plagio es ilegal e inmoral. Por lo menos reconócelo. Y ojalá resarzas el daño a las comunidades originarias que hacen ese trabajo con amor y no con fines lucrativos millonarios”, escribió la historiadora en su cuenta de Instagram.
La empresa de origen estadounidense envió un comunicado a Gutiérrez Müller y a la Secretaría de Cultura de México, en el que se disculpó.
Asimismo, resaltó que el pasado mes de junio anunció que cualquier producto nuevo que presentara con “motivos tradicionales de diseño indígena” sería bajo un modelo de crédito y colaboración, pasando su temporada verano 2023.
Por otro lado, afirmó que hará una auditoría para determinar cómo llegó el producto a piso de venta, puesto que meses atrás habían revisado ya que se eliminara el producto de cartera.
Por su parte, la Secretaria de Cultura, Alejandra Fraustro, agradeció la pronta respuesta de Ralph Lauren, y los invitó a participar el próximo mes en el encuentro anual Original, el cual reúne a artesanas y artesanos de México en la capital.


