Con costos diarios de hasta 5 mil pesos, emprendedores locales transforman la macroalga en fertilizantes, biocombustibles y textiles, buscando consolidar una economía circular en el Caribe mexicano.
El sargazo se convierte en oportunidad para emprendedores de Quintana Roo
El Caribe mexicano enfrenta cada año la llegada masiva de sargazo, pero ahora la macroalga dejó de ser solo un problema ambiental: se ha convertido en el motor de una nueva industria sostenible que busca transformar el reto en oportunidad.
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Costos y retos
Recolectar y procesar el sargazo implica un gasto diario cercano a 5 mil pesos, cifra que refleja el esfuerzo de emprendedores locales que apuestan por una economía circular. Sin embargo, la falta de accesos adecuados en las playas complica el traslado de la biomasa hacia las plantas de procesamiento, según explicó Félix Navarrete, presidente de Grupo Ensol Caribe.

Innovación con conciencia ecológica
Para evitar que el sargazo pierda sus propiedades químicas y se descomponga, las empresas implementan sistemas de succión a 150 metros de la orilla, conectados a contenedores en tierra firme. En zonas frágiles como Puerto Morelos, el trabajo se realiza de forma manual para proteger los ecosistemas. Cada tonelada recolectada se transforma en productos de alto valor como biocarbón, fertilizantes orgánicos y materiales biodegradables.
Proyección internacional
Los productos derivados del sargazo ya se exportan a Estados Unidos y Europa, mientras proyectos locales compiten en Silicon Valley por financiamiento. El reto ahora es consolidar infraestructura y apoyo gubernamental para que el aprovechamiento del sargazo se convierta en una industria estratégica para Quintana Roo.
Fuente: Novedades Quintana Roo



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