El senador de Morena por Sinaloa, Enrique Inzunza Cázarez, rompió el silencio este domingo y aseguró que permanece en su estado natal, rechazando de manera categórica las acusaciones formuladas en su contra por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo vinculan con la facción de “Los Chapitos”, del Cártel de Sinaloa.
“Estoy en Sinaloa, mi tierra, de la que estoy orgulloso, con las y los míos, gente buena y honesta”, escribió el legislador en su cuenta de X, desmintiendo versiones que circularon en redes sociales sobre una supuesta entrega a las autoridades estadounidenses.
El pronunciamiento ocurre luego de varios días de hermetismo por parte del senador, quien fue señalado el pasado 29 de abril por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York junto con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios y exfuncionarios estatales, por presuntos vínculos con el narcotráfico.
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“Acusaciones mendaces y sin sustento”
Inzunza Cázarez calificó las imputaciones como “mendaces y carentes de todo sustento” y negó haber tenido contacto alguno con autoridades extranjeras, así como la contratación de abogados para su defensa.
“Es falso lo que se publica por medios de la derecha sobre contacto alguno con autoridades extranjeras. Tampoco tengo ni contrataré abogados. No hay razón para ello. Soy abogado de mí mismo y me basta mi probidad”, afirmó.

El senador, quien es licenciado en Derecho, insistió en que no requiere representación legal porque confía en su inocencia y en su trayectoria.
El contexto: una “narconómina” y el respaldo a “Los Chapitos”
De acuerdo con la acusación presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, los implicados habrían mantenido acuerdos con “Los Chapitos” (la facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán) para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a cambio de respaldo político durante el proceso electoral de 2021 en Sinaloa.
El documento señala que presuntamente existió una “narconómina” operada por la organización criminal para beneficiar a funcionarios estatales, y en el caso de Inzunza, las autoridades estadounidenses lo identifican como un presunto enlace entre líderes del cártel y funcionarios locales.
Las acusaciones se dieron a conocer el mismo día en que se reportó la captura y/o entrega en Estados Unidos de dos exfuncionarios sinaloenses: el exsecretario de Seguridad Pública, Gerardo Sánchez Mérida, y el exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega.
Perfil bajo y versiones encontradas
Tras la difusión de las acusaciones, el senador mantuvo un perfil bajo, lo que alimentó especulaciones sobre su paradero y su eventual disposición a colaborar con las autoridades estadounidenses. Circuló el rumor de que se había entregado voluntariamente, versión que él mismo desmintió este domingo.
Inzunza Cázarez, quien ha sido identificado en diversos reportes periodísticos como uno de los operadores políticos de Rubén Rocha Moya en el norte del estado, no ha precisado si presentará alguna denuncia o recurso legal en contra de las imputaciones que pesan sobre él.
El silencio de otros señalados
Hasta el momento, ni el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya ni los otros funcionarios mencionados en la acusación estadounidense han emitido pronunciamientos públicos similares al del senador.
Se espera que en los próximos días se conozcan más reacciones ante uno de los señalamientos más graves contra servidores públicos en funciones en la actual administración federal.



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