El gobierno federal busca recaudar más sin tocar el bolsillo de los contribuyentes. ¿Cómo lo logrará?
¿Más impuestos en 2026? No, según Claudia Sheinbaum. La presidenta de México anunció en su conferencia matutina del 22 de octubre que el próximo paquete fiscal no incluirá nuevos gravámenes para la población en general. En un país donde cada ajuste tributario genera inquietud, esta declaración marca un punto de inflexión: el gobierno quiere recaudar más, pero sin cobrar más.
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La promesa llega en un momento clave. Con una meta ambiciosa de 400 mil millones de pesos adicionales en recaudación, el gobierno apuesta por eficiencia fiscal, digitalización y combate a la evasión, en lugar de imponer nuevas cargas a trabajadores, emprendedores o consumidores. “No hay impuestos a los contribuyentes, más impuestos, no hay”, afirmó Sheinbaum, dejando claro que el enfoque será estratégico y no recaudatorio a costa de la ciudadanía.

¿Qué ajustes sí vienen?
Aunque no habrá nuevos impuestos generales, el gobierno sí aplicará ajustes focalizados en sectores específicos:
- Refrescos y bebidas azucaradas: Aumento del IEPS por razones de salud pública.
- Videojuegos violentos: Nuevo impuesto del 8% para títulos con contenido violento.
- Productos con nicotina: Incremento del 100% en impuestos.
- Cuotas migratorias: Ajuste del 14.2% para visitantes sin permiso de trabajo; 100% para residentes temporales y permanentes.
- Deducciones bancarias: Eliminación de beneficios fiscales ligados al Fobaproa y al IPAB.
Estos cambios no afectan directamente a la mayoría de los contribuyentes, pero sí buscan cerrar brechas fiscales y reducir privilegios históricos en sectores como banca y turismo.
¿Cómo llegamos aquí?
Desde el sexenio anterior, México ha enfrentado el reto de mantener estabilidad fiscal sin aumentar impuestos. En 2023 y 2024, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador mantuvo esa promesa, pero con resultados mixtos: si bien no se crearon nuevos impuestos, la recaudación se estancó y la presión sobre el gasto público aumentó.
Con la llegada de Claudia Sheinbaum en 2024, se heredó un sistema tributario que necesitaba modernización. En su primer año de gobierno, Sheinbaum impulsó reformas administrativas, fortaleció el SAT y lanzó auditorías a grandes contribuyentes. El anuncio de 2026 sin nuevos impuestos es la continuación de esa estrategia, ahora con metas más agresivas y herramientas más sofisticadas.
¿Cómo se logrará más recaudación sin cobrar más?
El plan incluye:
- Digitalización de procesos tributarios para evitar corrupción.
- Fiscalización intensiva a grandes empresas y evasores.
- Reforma a la Ley de Aduanas para cerrar fugas en comercio exterior.
- Eliminación de deducciones injustificadas en sectores privilegiados.
Además, se espera que el crecimiento económico proyectado para 2026 impulse la base tributaria sin necesidad de nuevos impuestos.
Reacciones y debate público
En redes sociales, la promesa de “no más impuestos” ha sido bien recibida, aunque con escepticismo. Algunos usuarios celebran el enfoque progresivo, mientras que otros advierten que los ajustes indirectos podrían encarecer productos como refrescos, videojuegos o servicios turísticos.
Analistas fiscales señalan que si bien el anuncio es positivo, será clave vigilar la implementación y evitar que los ajustes se traduzcan en aumentos de precios para el consumidor final.






