Quintana Roo está entre los estados donde más personas utilizan internet; el 28 de septiembre pone sobre la mesa una pregunta cada vez más importante: ¿cómo distinguir información confiable de rumores y contenido falso?
Un mensaje puede llegar en segundos a un teléfono y convertirse en una cadena que alcance a cientos o miles de personas antes de que alguien se pregunte si realmente es cierto.
“Se acerca un huracán”, “cerrarán las escuelas”, “habrá un apagón”, “ocurrió un accidente”, “autoridades alertaron sobre…”: en redes sociales y aplicaciones de mensajería circulan diariamente mensajes que pueden parecer noticias, pero que no necesariamente están sustentados en información verificable.
Por eso este 28 de septiembre, cuando se conmemora el Día Internacional del Acceso Universal a la Información, el llamado no es solamente a tener acceso a internet, sino a poder encontrar, consultar y utilizar información confiable, verificable y comprensible.
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La UNESCO estableció esta conmemoración y para 2026 la centra en la integridad de la información en la era digital, con especial atención al llamado “desorden informativo”: la combinación de desinformación, información falsa o engañosa y otros contenidos que pueden dificultar que las personas sepan qué es cierto.
Quintana Roo: 9 de cada 10 personas usan internet
El tema tiene especial relevancia para Quintana Roo.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, publicada por el INEGI en junio de 2026, 92.1% de la población de 6 años y más en Quintana Roo utilizó internet durante 2025.
Ese porcentaje colocó al estado en el tercer lugar nacional, solamente detrás de Nuevo León, con 93.9%, y Baja California, con 93.2%.
En otras palabras: en Quintana Roo, prácticamente nueve de cada 10 personas de 6 años y más utilizan internet.
A nivel nacional, el INEGI contabilizó 104.9 millones de personas usuarias de internet en 2025, equivalentes a 86.1% de la población de 6 años y más. El indicador aumentó 3 puntos porcentuales respecto de 2024, cuando era de 83.1%.
Y la forma de conectarse explica por qué un rumor puede viajar tan rápido.
El 97.3% de las personas usuarias de internet en México se conectó mediante un teléfono celular inteligente en 2025.
Es decir, buena parte de la información que recibimos todos los días está literalmente en la palma de la mano.
El problema no es solamente que exista información falsa
UNESCO distingue entre conceptos que con frecuencia se mezclan.
La desinformación se refiere a información falsa difundida deliberadamente para engañar o causar daño, mientras que la misinformación es información falsa o incorrecta que puede compartirse sin intención de causar daño.
La diferencia importa.
Una persona puede compartir una publicación falsa creyendo que está ayudando a sus familiares o amigos. Pero una vez que el contenido comienza a circular, puede provocar miedo, confusión o decisiones equivocadas.
Y cuando el contenido se refiere a salud, seguridad, fenómenos meteorológicos, emergencias, dinero o personas desaparecidas, verificar antes de compartir puede ser especialmente importante.
¿Cómo saber si una noticia es confiable?
No existe una sola señal que permita determinar automáticamente que una publicación es verdadera o falsa. Sin embargo, hay preguntas sencillas que pueden ayudar antes de compartirla:
1. ¿Quién lo publicó?
Busca el nombre del medio, institución, autoridad o persona responsable de la información.
2. ¿Tiene fecha?
Una publicación vieja puede volver a circular como si acabara de ocurrir. La fecha puede cambiar completamente el significado de una noticia.
3. ¿De dónde salió el dato?
Si habla de una alerta, accidente, huracán, suspensión de clases o decisión oficial, busca la fuente primaria: la dependencia, institución o autoridad correspondiente.
4. ¿Otros medios confiables reportan lo mismo?
Una publicación aislada merece mayor revisión, especialmente si asegura que acaba de ocurrir algo grave.
5. ¿La imagen corresponde realmente al hecho?
Fotografías y videos pueden ser auténticos pero pertenecer a otro lugar, otro año o incluso otro país.
6. ¿El encabezado busca provocar miedo o enojo?
Frases como “URGENTE”, “NO LO QUIEREN DECIR”, “COMPARTE ANTES DE QUE LO BORREN” o “ÚLTIMA HORA” no demuestran que una información sea verdadera.
El teléfono también puede ser una herramienta para verificar
La misma tecnología que permite que un rumor se propague rápidamente puede utilizarse para comprobarlo.
Si llega un mensaje sobre una emergencia en Quintana Roo, por ejemplo, lo recomendable es acudir a fuentes oficiales y medios identificables, revisar si existe un comunicado o publicación institucional y comparar la información antes de reenviarla.
La nueva Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 20 de marzo de 2025, establece que el derecho humano de acceso a la información comprende solicitar, investigar, difundir, buscar y recibir información. También señala que la información pública debe difundirse de manera oportuna, verificable, comprensible, actualizada y completa.
Eso significa que el acceso a la información no consiste únicamente en recibir datos: también implica contar con condiciones que permitan buscar y consultar información pública.
¿Por qué importa tanto en Quintana Roo?
Porque el estado tiene uno de los niveles de conexión a internet más altos del país.
El 92.1% de uso de internet registrado por INEGI en Quintana Roo significa que una enorme cantidad de personas puede recibir información prácticamente de manera inmediata.
En una entidad acostumbrada a enfrentar fenómenos meteorológicos, temporadas de lluvias, huracanes, alertas de Protección Civil y situaciones que requieren información rápida, la diferencia entre una alerta verdadera y un rumor puede ser significativa.
Por eso, ante una información urgente, la pregunta no debería ser solamente:
“¿Ya lo viste?”
También debería ser:
“¿De dónde salió?”
Informarse también es verificar
El Día Internacional del Acceso Universal a la Información no busca que las personas desconfíen de todo lo que encuentran en internet.
El objetivo es justamente el contrario: fortalecer la capacidad de las personas para acceder a información confiable y tomar decisiones con mejores elementos.
En una época en la que una publicación puede llegar a miles de teléfonos en cuestión de minutos y en la que las herramientas de inteligencia artificial permiten crear textos, imágenes, audios y videos cada vez más convincentes, verificar se ha convertido en una parte esencial de informarse.
Y hay una regla sencilla que puede evitar que un rumor siga creciendo:
Antes de compartir, detente. Busca la fuente. Revisa la fecha. Compara. Y después decide.
Porque tener acceso a mucha información no necesariamente significa estar bien informado.
Fuente: UNESCO/INEGI



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