Chetumal, Q. Roo.- La temporada crítica de altas temperaturas mejor conocida como canícula concluyó, ayer, dejando a su paso tres defunciones por golpes de calor, estragos en cultivos y en la ganadería.
Esta temporada de intenso calor inició el 12 de julio, considerados como los 40 días más calurosos del año, que según la Comisión Nacional del Agua (Conagua) llegó a afectar al 99.7% del territorio estatal.
Hasta ayer se contabilizaron tres defunciones en el estado por golpes de calor, uno en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, otro en Benito Juárez y el más reciente en Othón P. Blanco; este último, de un campesino de 76 años que al realizar las actividades en el campo, su cuerpo no soportó la intensidad de las altas temperaturas.
A pesar que de manera oficial ya culminó la temporada crítica de altas temperaturas, la Secretaría Estatal de Salud (Sesa) emitió 11 recomendaciones principales a la población para prevenir insolación, lesiones dérmicas, calambres y golpes de calor.
De igual manera, recomendó consumir líquidos de manera constante, evitar sobreexposición al sol entre 11 de la mañana a 3 de la tarde, procurar lugares frescos y ventilados, vestir ropa ligera, usar protector solar, ventilar el vehículo antes de subirse y evitar consumo de alimentos de dudosa procedencia.
Por su parte, Benjamín Gutiérrez Reyes, presidente de la Asociación Local de Productores de Caña de Azúcar en el sur, precisó que en ese período se contabilizaron 15 mil hectáreas de vara dulce siniestradas en la ribera del río Hondo.
Además se calcula otras 35 mil hectáreas de pastizales que se dañaron por las intensas temperaturas.
En el caso de Othón O. Blanco, tres humedales se secaron, el primero en Chetumal con una afectación total; el segundo en Subteniente López, donde desapareció el 70% del agua, aproximadamente, y el tercero, en el poblado de Allende, en la ribera del río Hondo, donde un humedal se secó en más de 50%.





