El alza en refrescos, cigarros y botanas reduce las ventas de miles de pequeños comercios, mientras las familias ajustan sus compras para enfrentar el aumento en el costo de vida.
Las tradicionales tiendas de la esquina atraviesan uno de los periodos más complicados de los últimos años. El incremento en los precios de productos de consumo diario, sumado a una inflación que continúa afectando el bolsillo de las familias, ha provocado una disminución en las ventas y un cambio en los hábitos de compra de los consumidores.
Contenido
Comerciantes consultados por organizaciones del sector señalan que artículos como refrescos, cigarros, botanas, pan de caja y otros alimentos procesados han registrado nuevos aumentos de precio durante este año, situación que ha obligado a muchos clientes a reducir sus compras o buscar alternativas más económicas.

Menos productos y compras más pequeñas
Uno de los cambios más notorios es que los consumidores ya no compran con la misma frecuencia ni en las mismas cantidades.
Ahora es común que las familias adquieran únicamente lo indispensable, opten por presentaciones más pequeñas o sustituyan marcas reconocidas por opciones de menor precio. Esta tendencia ha impactado directamente a las tiendas de abarrotes, cuyos ingresos dependen en gran medida de productos de alta rotación.
De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), diversos negocios del país reportan una disminución en las ventas de entre 20 y 30 por ciento, principalmente en productos considerados de consumo por impulso, como refrescos, botanas y cigarros.
El aumento del IEPS también influye
Especialistas explican que parte del incremento en los precios responde a los ajustes anuales del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), aplicado a productos como bebidas saborizadas, cigarros y combustibles.

A ello se suman factores como el aumento en los costos de producción, transporte y distribución, que terminan reflejándose en el precio final que pagan los consumidores.
En algunos casos, comerciantes han reportado incrementos de varios pesos en refrescos y botanas, mientras que algunas marcas de cigarros han registrado aumentos superiores a los 10 pesos por cajetilla, dependiendo de la presentación.
Quintana Roo tampoco escapa
Aunque no existen cifras oficiales específicas para Quintana Roo sobre la caída en las ventas de las tienditas, el estado enfrenta condiciones que podrían agravar la situación.
El costo de vida en destinos turísticos como Cancún, Playa del Carmen y Tulum continúa siendo uno de los más elevados del sureste mexicano. Además, durante la temporada baja disminuye la actividad económica relacionada con el turismo, lo que reduce el flujo de clientes y afecta el consumo en colonias y fraccionamientos.
Para muchos pequeños comerciantes, esto significa vender menos mientras enfrentan mayores costos para surtir sus negocios.
Las tienditas siguen siendo clave para la economía
Pese a este panorama, las tiendas de abarrotes continúan siendo uno de los pilares del comercio en México.
Datos de los Censos Económicos del INEGI muestran que este tipo de establecimientos representa una de las principales fuentes de autoempleo y abastecimiento para millones de familias, especialmente en colonias populares donde, en muchos casos, constituyen el único punto de venta cercano.
Un reto para miles de familias
Especialistas advierten que, mientras la inflación continúe presionando los precios y el consumo permanezca moderado, las pequeñas tiendas seguirán enfrentando un escenario complicado.
Para muchos tenderos, mantener abiertos sus negocios implica ajustar inventarios, reducir márgenes de ganancia y adaptarse a un consumidor que hoy compra con mayor cautela y prioriza los productos esenciales.
La evolución de la inflación durante los próximos meses será determinante para saber si estos negocios logran recuperar parte de sus ventas o si la presión económica continúa afectando a uno de los sectores comerciales más importantes del país.
Fuente: Novedades Quintana Roo



Sé el primero en comentar post