Una poderosa tormenta invernal, descrita por los meteorólogos como un intenso ciclón, alcanzó su punto máximo en plenas celebraciones de fin de año, afectando con nieve, lluvia helada y un desplome brusco de temperaturas a extensas zonas del norte y el este de Estados Unidos. El fenómeno ha provocado apagones, cientos de cancelaciones de vuelos y condiciones de viaje peligrosas en carretera justo en uno de los períodos de mayor movimiento del año.
El núcleo de la tormenta abarcó este lunes desde el Medio Oeste Superior hasta los Grandes Lagos y Nueva Inglaterra. En regiones como el estado de Nueva York, la lluvia helada ha causado cortes de electricidad en miles de hogares y numerosos accidentes vehiculares, complicando seriamente la circulación en carreteras principales como las de la región de los Adirondacks.

En el interior de Nueva Inglaterra y el Medio Oeste, las condiciones han sido aún más severas, con ventiscas que combinan fuertes nevadas con ráfagas de viento de hasta 96 km/h, reduciendo la visibilidad y haciendo los viajes casi imposibles. Las acumulaciones de nieve son notables, superando ampliamente los 30 centímetros en sectores de los Grandes Lagos y pudiendo alcanzar hasta 60 centímetros en la costa sur del Lago Superior.
Este ciclón, que obtiene energía del choque entre aire gélido de Canadá y aire inusualmente cálido del sur de EE.UU., ha tenido un impacto masivo en los viajes. La plataforma FlightAware reportó demoras en más de 700 vuelos y la cancelación de un centenar adicional el lunes, sumándose a las miles de interrupciones que ya se habían registrado desde el fin de semana.

El caos aéreo y vial se produce cuando se estima que más de 109 millones de personas planeaban viajar en automóvil para las festividades, un 2% más que el año anterior.
Mientras el norte sufre con la nieve, el sur del país experimenta un cambio climático drástico. Un frente ártico, a veces llamado “Norte Azul”, puso fin abruptamente a un período de calor récord, trayendo una caída repentina de temperaturas, lluvias intensas y tormentas eléctricas aisladas desde la costa este hasta Florida.
Ciudades como Atlanta, que el domingo registró máximas cercanas a los 22°C, enfrentaban para el martes mínimas de -4°C, un descenso de más de 25 grados en poco tiempo. Dallas y Little Rock experimentaron cambios térmicos similares, marcando un regreso abrupto a un patrón invernal.
Ante estas condiciones, las autoridades han insistido en la precaución. El Servicio Meteorológico Nacional ha desaconsejado enfáticamente los viajes en las zonas más afectadas y recomienda a la población mantenerse informada, limitar desplazamientos innecesarios y prepararse para cortes de servicios.

Aunque se espera que el sistema tormentoso se desplace hacia el sureste de Canadá y que las temperaturas en las planicies centrales aumenten pronto por la llegada de aire más templado, millones de estadounidenses despiden el 2025 bajo alerta, con la atención puesta en el clima mientras dan la bienvenida al nuevo año.
También te puede interesar: Inicia la transformación del transporte público en Quintana Roo; Chetumal estrena el nuevo modelo estatal de movilidad


